18 ene. 2009

Discurso de Graduación

Al final y luego de tanto atormentarlos con este tema, hice mi discurso y lo pronuncié frente a todos en la ceremonia de graduación. Salió bastante bien, claro que siempre habrá un "pudo ser mejor".. jajaja... No lo coloco en archivo, me dio pereza, lo pego aquí en el mismo post. Es 99.9% del original, sólo quité los nombres y cambié por iniciales. Aquí va:




Es para mi un honor representar a mis compañeros de promoción y brindar el discurso de graduación. Debo admitir que preparar este escrito ha sido una de las tareas encomendadas más difíciles que se me ha dado. Pedí ayuda a mis amigos más cercanos sobre cómo escribir y qué decir, también pedí consejo a mis exprofesores, quienes gentilmente me dieron sus tips y sus consejos: “Ivonne, escribe con el corazón en la mano”... me dijo L. M. ... bueno, eso intentaré...

Había preparado otro discurso, el cual me lo criticaron por ser más semblanza que discurso y además podría ser más largo que éste. Entonces, para satisfacción de todos, solo intentaré responder 3 preguntas:


En primer lugar, Quiénes fuimos?
Fuimos cachimbos que, desconociendo lo que les esperaba, ingresamos a las aulas en el 2003 con todas las ganas y el orgullo que significan entrar a la decana de América: Bastaba con decir “he entrado a la San Marcos” para que la gente nos mirara con cierta admiración y respeto por entrar una universidad estatal de tradición y exigencia [sino que lo digan los médicos] NO pasaba lo mismo cuando mencionábamos el nombre de la carrera: [qué estudias hijita?] Bibliotecología y ciencias de la información... allí todos expresaban lo que luego se convertiría en nuestra frase cliché: Biblio.. qué?.

Fuimos muchachos “inocentes” que idealizamos la universidad como a sus docentes; desafortunadamente nos chocamos contra la realidad de que existen personajes que pueden manchar tanto la profesión, como a nuestra alma máter. Sin embargo, y a pesar de los pocos libros de la biblioteca y la escasez de aulas, aprendimos teoría con buenos profesores y eventualmente la práctica fuera de las aulas, en bibliotecas y archivos, donde pones a prueba tu carácter y tu profesionalismo.

Fuimos personas convertidas por el amor que se profesa a la carrera, amor inconmensurable, que para todo lo que hacemos(y decimos) lleva un “biblio” por delante: tienes bibliosamigos, asistes a bibliofiestas [por no decir bibliochupetas] y hasta para la navidad la tradicional bibliochocolatada y el bibliointercambio de regalos.

La segunda pregunta es Quiénes somos?
Somos a partir de esta noche profesionales bibliotecólogos con ganas de demostrarle al mundo de lo que estamos hechos. Somos, también, profesionales humanos, con conciencia responsable y espíritu optimista.

Somos ahora, como me mencionó A.P., “el espejo en el que los cachimbos y los estudiantes que recién entran a trabajar por primera vez se ven reflejados. Se acaba así, la impunidad y el permisismo de estudiantes primerizos, ahora somos responsables de nuestros actos ante los ojos de quienes nos juzgarán con la misma fiereza con la que juzgamos alguna vez a nuestros antecesores”.

Por último la tercera pregunta es Quiénes seremos?
Seremos especialistas, cada uno en lo que más le gusta desarrollarse, pues de cierta forma hay espacio para todos en Bibliotecología: si te gusta la tecnología, puedes desarrollar software para bibliotecas o páginas web; si te gusta el servicio y el trato con la personas, puedes realizar estudios de usuarios; si te gusta la administración, puedes encontrar la mejor forma de posicionar una biblioteca dentro de una institución y así muchos otros aspectos.

Seremos hijos agradecidos, brindando buena calidad de vida a quienes nos apoyaron durante la época universitaria. Seremos padres, capaces de poder formar la personalidad de un humano más y brindarle amor, además de libros.

Seremos futuros profesores o jefes de aquellos estudiantes o practicantes que pretenden ser bibliotecólogos, a quienes trataremos y supervisaremos su desempeño de una forma mucho más exigente que como lo hicieron con nosotros.


Seremos aquellos humanos que no podremos olvidar la etapa de universitarios san marquinos, pues este título se convierte en nuestro estilo de vida, una marca imborrable sobre la piel.

Seremos, luego de mucho más tiempo, veteranos profesionales contemplando con pasión -y baba- a los nuevos profesionales que tomarán la posta de la bibliotecología en el Perú, y esperemos también, del mundo.

Para terminar este escrito, señores, debo confesar que me convertí en primer puesto no porque sea más estudiosa que los profesionales que ven aquí (señalándolos), muy por el contrario todos poseemos una alta calidad académica y profesional… lo que sucedió fue lo que le sucede al voluntario para los experimentos peligrosos: todos dieron un paso atrás, y la que quedó para dar este discurso fui yo.

Muchas Gracias.