13 abr. 2009

Adiós TíoAbuelo Luis

Estaba yo escribiendo la entrada sobre DragonBall en casa de mi tía, cuando en eso llega de visita otra tía (su hermana) con su esposo y una de mis tía-abuelas que ha venido de AQP hace como un mes.

Todo fluía bien hasta que mi tía visitante y su esposo deciden llamar a mi tía la menor (en total tengo 4 tías y 5 tíos) y nos cuenta una triste noticia: Mi tío-abuelo Luis había fallecido.

Chocó sí... más en un principio que mi tía la menor dijo por el cell: "Ha fallecido Papá..." (le faltó completar Papá Luis) pues por poco pensábamos que se trataba de mi abuelo, pero no... luego de un espacio menciona el nombre y supimos bien de quién se trataba.

A mi tio-abuelo Luis lo debo haber visto en mi vida unas 5 veces, las veces que no me recuerdo deben haber sido en Pampacolca, y las dos últimas veces que lo vi fue en AQP, pues por la avanzada edad se había venido a vivir con su hija a la cuidad. Lo característico de él era que era idéntico a su hermano menor Eufracio (mejor dicho, el menor es igual al mayor), un tío-abuelo que sí he tratado mucho más pues vivía en Lima y ahora vive en Huancayo.

Las veces que visité al tio abuelo Luis, nunca me reconoció del todo, claro, al no habernos tratado mucho, casi ni sabía de mi existencia...pero igual se le notaba muy amable. Y seguramente sí se acordaba de mamá.

Volviendo a la visita y a la llamada, mi tía-abuela (su hermana) soltó lágrimas, y apresuró a los demás para retirarse porque mi tía menor le compraría pasaje para que esté en el entierro.

Luego, me mencionaron que en uno de los últimos encuentros con el tio abuelo Luis, éste mencionó que ya estaba cansado y triste porque Dios lo había dejado vivir demasiado. Creo que de cierta forma, al no poder estar en su casa de Pampacolca, cuidando sus vacas y sus chacras, destinado a ser cuidado por otras personas porque no puedes hacer nada es bastante deprimente, quién ya no quisiera dejar de existir así? Al parecer no le temía a la muerte, no se aferraba a la vida... sólo quería descansar.

Caso contrario a lo que sucedió con mi tía Rosalía, la cual los últimos días que la visité la notaba temerosa de la muerte, lloraba sin poder ser consolada... yo sólo pedía porque no tuviera dolor.

Pues así pasa, la gente nos deja. Unos le temen a la muerte por infinitas razones, otros simplemente ya quieren irse. Mientras algunos lloramos y lamentamos la partida, al mismo tiempo hay gente llena de gozo celebrando la llegada de nuevos seres humanos a este mundo. Por eso dicen "ciclo" de la vida: todo se acaba y todo comienza otra vez.