16 abr. 2009

Carta al choreador@ de tazas

Querido usurpador de tazas:
He intentado saber de qué sexo eres... el primer día tomaste café, por lo que podías ser tanto hombre como mujer, el 2do día tomaste mate de coca.. o alguna hierba amarga.. con lo cual sospeché que eras mujer.

En la cocina, cuando almorzábamos y yo había recuperado el poder sobre la taza, me vieron los de sistemas y habían 2 practicantes nuevos.. escuché murmullos.. es que acaso eras alguno de ellos??

Pues no me ha quedado de otra que seguir el consejo de varios bloggers.. y ahora guardo, escondo, oculto mi taza en mi cajón. Para evitar, en el peor de los casos, que quede una gota de líquido sobre ella, la cubro con las bolsitas de Semana Económica que semanalmente me llega... al fin pude encontrarles un buen uso.

Me despido sin aspavientos, ni rencores.. el problema está resuelto y ya tengo la taza en mi poder, te dejo foto para que la recuerdes, sació tu sed alguna vez:


De todas formas, me quedé con la curiosidad por saber por qué la escogiste... te parece grande?, pq bonita no es precisamente y fue por eso que la compré para el trabajo, porque mi anterior taza -que en paz descanse- era tan fina y delgada, y encima alta (osea todo lo que quisera ser xD) que no pudo sobrevivir a mi temporal abandono cuando salí dos semanas de vacaciones. aún la extraño.

La Abejita me preguntó... "¿Acaso Akemi fue por allí y se llevó tu taza?" ... no, no fue ella, ni tampoco su alma.... jeje