27 oct. 2010

De vuelta a casa

Hoy regreso a dormir a casa después de más de una semana. ¿Qué donde estuve esos días?
Pues haciéndole de guardiana.
Me convencieron de serlo ofreciéndome todos los beneficios: cama, cable, internet, fruta y comida incluida.
La curiosa experiencia me sirvió para detallar formas, aspectos y descubrimientos sobre mi misma:
  • Ser responsable de ser la que abre y cierra la llave del agua, la que debe cerrar la puerta con seguro (aunque eso hago en casa) y de mantener medianamente el patio limpio, así como la cocina no son cosas fáciles de hacer sola.
  • Prepararse la comida para sí sola. ¿Sabían que más fácil es cocinar para 3 o más personas que cocinar un solo plato? Hice un ají de gallina para mí sola… salieron casi 2 platos, yo sólo comí uno. Compré una palta, me hice ensalada con la mitad de una, y ya no quise comer el resto :-/
  • Los días de semana, aunque cansados, eran llevaderos. No obstante, si bien el sábado me relajé bastante viendo TV, navegando en Internet, para luego dormir cerca de 9 horas hasta el domingo; la noche del domingo me pareció la más triste de todas: no estaba segura si se debía a la depresión del lunes, o si sentía raro (y triste) ir a la cama a dormir en un domingo sola. En qué trance habré estado que cuando desperté y salí al pasadizo, noté que antes de ir a dormir no había apagado una luz (felizmente usan focos ahorradores)
  • Lo mejor de haber sido guardiana es que descubrí una ruta para ir al trabajo que me ahorra 15 min en comparación a la que uso actualmente.
Las dueñas de casa ya se encuentran en ella, y yo he tratado de dejarla tal cual me la dieron. He dejado, por cuestiones de bulto, mi paquete de ropa que había llevado; sin embargo, no me importa recogerlo sino hasta el sábado. Hoy voy a dormir en casa :)