8 jun. 2011

"No estás molesta por lo del borrador, no?"

Fue lo que me dijo Atheos antes de irse a casa.

Durante nuestra clase de inglés, Atheos se atrevió a tirarme un borrador para "despertarme" por lo cansada que estaba. Se lo devolví de la misma manera y ahí quedó el tema. O al menos eso creí.

Luego por la noche me escribió un mail "reclamándome" una información que yo había mandado y no estaba completa (malditos índices unificados ¬¬). Como estoy metida en lo del tema de archivo, ni pude contestarle. (algo muy raro en mi)....

Luego cuando se retiraba dijo "Chau" esperando mi respuesta. Yo seguí absorta frente a mi PC tratando de completar el procedimiento y no dije nada, pensando que no estaba esperando mi respuesta. Hasta que sentí que debía girar mi mirada hacia la izquierda y estaba toda su humanidad, con el cuerpo algo agachado para que su cabeza quedara al mismo nivel de la mía... "No estás molesta por lo del borrador, no?", me dijo... "No, no lo estoy", respondí calmadamente.

Hoy no estaba como para analizar cada gesto para conmigo de la lista de hombres que -de cierta forma- me interesan, pero he de admitir que me gustaría que gestos como el de Atheos se repitieran a diario.