22 nov. 2013

Quién debería ganar #cevicheconsentimiento ?

Hace como 5  domingos  atrás, mientras hacía mi zapping por los canales de cable y señal abierta, evitando –lo admitiré- los tediosos y hasta deprimentes programas dominicales, me encontré con un reality show sobre cebicheros. ¿Qué diablos era eso? Al inicio creí que era un simple documental sobre cómo se hacía un cebiche, pero luego me di cuenta que era una competencia.

Fuente: PlusTv.pe


Fue así como encontré Ceviche con Sentimiento, un reality show en donde no había escándalos, ni estrellas de TV, ni una casa con cámaras filmando todo el día. Se trataba de un reality show culinario en donde 8 cebicheros de carretilla  habían sido seleccionados por el criterio de los conductores entre muchos otros carretilleros alrededor de la ciudad. Entre ellos, una mujer de 60 años, que bien podría ser mi madre o una abuelita adorable y apachurrable a más no poder (Me salió el complejo de Elvira)

En ese primer capítulo que vi, tuvieron su primer reto: hacer un cebiche lo más similar al de Toshiro Konishi. El reto era difícil porque era (casi) todo lo contrario a lo que ellos venían haciendo: el uso fuerte del ajo, kión y acompañamientos quedaban relegados o reducidos a su máxima expresión. Luego de los 25 minutos que les dieron para la preparación, uno de los participantes dijo no haberse sentido conforme con la preparación de su plato y fue justamente él, Ángel, el primero en ser eliminado de la competencia. Luego que me enganchara con ese capítulo, empecé a ver religiosamente cada domingo esperando por saber quién ganará la competencia y quién se irá sin el premio.  

Haciendo un paréntesis: Puedo decir que conozco a Gastón Acurio un poco antes que sea el abanderado de gastronomía peruana. Veía el programa que tenía con su esposa en el canal 11 (RBC) era mucho más interesante que ver Don Pedrito. Mi parte favorita siempre eran los postres con Astrid; me gustaban las mezclas exóticas y el uso que le daba a frutas que en ese tiempo ni conocía, tal era el caso del tumbo. La sección de Gastón, preparando el plato de fondo, era para mí como una dimensión paralela, nunca comprendía el uso de los ingredientes, sentía que no era lo “clásico” de la comida peruana (Curioso, me permitía las innovaciones en la repostería, pero no en la cocina), quizás sería a que no era capaz de salir de mi estructura del menú, el mismo menú que se repetía semana tras semana en el negocio de mi madre.  Por último, hay algo en los programas de Gastón Acurio que los hace “lentos”, no sé si es cuando él habla o porque no hay esa “acción” o emoción que busca el televidente peruano promedio. Ejemplo de eso puede ser  la versión peruana del programa Master Chef; elaboro en mi mente la odiosa comparación de un Gastón vs Gordom… y definitivamente me voy por el rubio lisuriento. Cierro el paréntesis.


Dicho todo esto, tengo que admitir que Ceviche con Sentimiento tampoco es el programa más emocionante y ágil de la televisión por cable. No. Sin embargo, las pautas de Gastón solo son al inicio y al final, así le da el contexto al capítulo. Son los participantes y el reto en sí, acompañado del juez de turno, lo que lo hace emocionante.  Y sí, voy a contarles quiénes son mis favoritos porque la idea  de este post debería ser resolver la pregunta del título.

Comenté que eran 8 participantes, pueden leer sus reseñas en la página de Facebook, incluso ver las direcciones donde trabajan para que pasen a degustar sus cebiches.  Luego que Ángel se fue, le siguió Oscar, no tanto por un reto de sabor sino más por un tema de conocimientos y actitud frente a lo que le enseñaban; el tercer eliminado fue Raúl, quién al parecer no logró convencer a los jueces con su versión de cebiche de cocona; luego fue eliminada Paula con el reto de hacer una jalea con 10 soles de presupuesto y en el último capítulo fue eliminado Marcos, su timidez fue la limitación que no le permitió estar entre los 3 primeros, a pesar que en el reto anterior había sido el mejor.


Si me preguntan quién quiero que gane la competencia, mi opción es el Sr. José. Es con quien más me identifico, me inspira ternura y lo veo como una persona de corazón y paciencia muy grande. Ahora bien, el título de este post decía “Quién debería ganar #CevicheconSentimiento?”, pues la respuesta que buscamos depende, en parte, del premio que se ofrece. En este caso, no es un clásico trofeo o una bolsa de dinero, el premio consiste en ponerle un negocio, con local alquilado y decorado; es decir, las herramientas que le permitan al cebichero CRECER… la oportunidad que todo emprendedor quiere, y aunque eso no le asegure el éxito, es el primer paso de un sueño.

  • De los tres finalistas, uno de ellos comprende bien la importancia de una imagen y una marca. Ése es Bam-Bam. Por momentos he pensado que si no gana, la suficiente exposición mediática puede hacerlo aumentar sus ventas y desde su propia voluntad podría iniciar con una barra y luego seguir con un restaurante.
  • Mi favorito, el señor José, es una persona mayor y fue criticado en una ocasión por el tiempo que lleva en la calle. “Si ya lleva 20 años en la calle, será capaz de dejar la carretilla por la barra?”.  No obstante, y a pesar de todo, el sr José ha ido demostrando que puede ir superando lo que podrían ser sus debilidades, como ocurrió en el capítulo anterior en la prueba del desenvolvimiento.
  • El tercer finalista es Ronald. Él tiene la buena estrella desde que inició el programa: ganó el primer reto y empató el reto con el Sr José cuando tuvieron que reemplazar el limón. Además, ha asimilado todas las enseñanzas ofrecidas durante el programa, por ejemplo el hecho de depilarse la barbita cuando le enseñaron que podría causar contaminación cruzada o cuando le enseñaron a que no debe descuidar el cocinar mientras cuenta una historia. Si hablamos de edad, al ser el más joven de los 3, podría considerarse como la persona con más potencial para no solo tener una barra sino más locales eventualmente.


Todo esto me lleva a deducir que con el criterio de potencial de crecimiento, la balanza se inclinaría por Ronald en primer lugar y por Bam  Bam en segundo lugar. Entonces, Ronald sería el que “debería” ganar Ceviche con Sentimiento.  Mi corazón sufre por el Sr. José.

¿Y el sabor? Creo que el sabor quedó de lado hace varias semanas atrás. Es más, todos ellos ya son ganadores por sabor desde el inicio. Este reality quiere ensalzar al mejor cebichero en carretilla ya no solo por sabor (porque este criterio puede llegar a ser subjetivo), sino también por una serie de competencias que son necesarias para ser exitoso.

 ¿Qué pasará este domingo? Solo Dios, Gastón, los productores, conductores, participantes y equipo técnico lo saben.




P.D.1: La RAE permite escribir cebiche, ceviche o seviche. A mí siempre me ha gustado escribirlo de la primera forma, por eso empleé cebiche con “b” en este post,  salvo el nombre del programa porque es un nombre propio.

P.D.2: Si alguien sabe por favor dónde obtener la música del programa (creo que es uno de los elementos que hace atractivo el programa) que me avise!!!

P.D.3: Creyeron que me estaba olvidando de mencionar a los conductores? ¡JA! Pues no, a Roberto y Diego nunca los había visto antes en televisión, pero como escuché en uno de los programas, tienen la total confianza de Gastón. Por Twitter sigo a Diego, creo que es quien pone la pizca de humor de cuando en cuando. Vamos a ver cómo es el desenvolvimiento de ambos en el capítulo final. 


P.D.4: Quizás nunca lleguemos a saber la receta de lo que Gastón está preparando al finalizar cada capítulo del programa. Pero por favor, le pueden decir que deje de comer solo??? No solo lo digo porque nos antoja, sino también porque cocinar es una forma de expresión de amor y amar es compartir. Una idea puede ser que en el capítulo final se quede comiendo con el ganador del reality. Al menos, no? 


12 nov. 2013

Proyectos Fast-Track de Clima y Cultura(?)

Hace poco más de un año, me encontraba en una comisión que tenía un propósito para el 31 de octubre: convertir la oficina de la GGO en un Circo maravilloso, con personajes inolvidables y queridos. Fueron días en los que Ileyne, Ayna, Sarita y yo nos embarcamos en la aventura de ir al Centro, hacer compras, alquilar disfraces, preparar sorpresas de dulces y muchas otras tareas más.

Al área de Comunicación Interna (que en ese tiempo veía los eventos) le pareció una buena idea celebrar el Halloween a manera de concurso por áreas, donde cada una escogía un tema y decoraba su espacio. Además, significaba tener una visita guiada de los hijos pequeños de los empleados.

Al principio, el trajín de cada una de las tareas de la GGO no permitía saber si concursaríamos o no. Por ello es que las chicas mencionadas líneas arriba y yo fuimos las encargadas de ser responsables de este "proyecto", el cual tenía cambios durante su ejecución (por eso el término "Fast-Track" en el título... o tú crees que coloco ese título por gusto?).

No hay que mentir: tenemos un gerente muy competitivo, una persona que piensa que si vas a participar, hazlo bien y anda a ganador. Por eso, tuvimos que preparar un presupuesto detallado para saber cuánta cuota cobrar a las personas y conocer cuánto gastaríamos en cada cosa.

Y a pesar del presupuesto, es poco probable que lo mantengas tal cual hasta el final, esos cambios durante la marcha hizo que nos pongamos creativos pero también tuvimos el apoyo económico para los extras que salieron al momento.

El resultado? la sensación de estar dentro de la carpa de un circo, personajes como los de Toy Story, Princesas, La Bestia,  las Monsters High, Hulk, Bob el Constructor, un par de payasos, un mago zombi y Doki   todos reunidos para alegrar a los niños.

Era parte de la evaluación del Jurado el que  hiciéramos algo durante su visita: nosotros escogimos bailar el Baile del Caballo, el cual estaba de moda y que nos tomó 2 días para aprenderlo. Lo curioso es que cuando lo explicaba una de las chicas, a los demás les costaba aprender, pero bastó que un solo ingeniero lo entendiera para que pudiera explicarle a sus colegas una forma matemática para comprender los pasos...

Luego de la visita de los niños, había una fiesta en el comedor. Fuimos los únicos que bajamos a la fiesta todavía con los disfraces puestos y que aportó para que la animadora hiciera un gran show.

Luego de la deliberación del Jurado, se optó por una decisión salomónica, la cual algunas personas no estaban de acuerdo: todos fuimos ganadores. Ya sea por la decoración, por los personajes, por el número (canto, baile) que se hizo, por la mesa decorativa, etc, etc. Todos obtuvimos premios.


Pasó un año. La administración del edificio nos castigó prohibiéndonos traer a los niños porque en ese Halloween se hizo mucho ruido... Ya para entonces, la que escribe este post, participaba de las reuniones de Clima  dentro de la empresa; la responsable (quien no es la misma persona que el año pasado y tampoco es de Comunicación Interna, sino que ahora se lo pasaron a la chica que ve también RSE) nos dijo que no podíamos hacer un Halloween como en el 2012, así que para los niños se preparó una actividad en Divercity en un día sábado; sin embargo, no quería dejar pasar la fecha sin hacer nada, por lo que ahora veríamos el tema de la Canción Criolla.

Ahora que no había niños, debía ser algo en donde nosotros podríamos compartir todos juntos. Se propuso una Feria de Postres y que sería a la vez un Concurso. Esta vez solo habría 2 categorías para ganar: Sabor del postre y decoración de la mesa.

Sarita, a la que ven de vaquerita en la imagen anterior, se le ocurrió convertir nuestra mesa en una carretilla tradicional, como las que hay en el parque de Miraflores. Nuestro postre escogido fue la Mazamorra de Cochino, o también llamada de chancaca. Debíamos probar con fotos y/o video que los mismos participantes habían preparado el postre y debían explicar la receta al jurado mientras ellos lo degustab
an.

Esta misión también fue un proyecto fast-track porque recién pudimos organizar todo el lunes 28: diseñar, cobrar, comprar, adornar, alquilar, reunirse  a cocinar entre otras cosas. Esta vez yo solo pude apoyar en las actividades de organización, cobro y algo de la decoración ya que entraba a vacaciones desde el 30 de octubre.

El día martes 29 fue trágico: empleamos la oficina de mi jefe (aprovechando su viaje) para armar la estructura en madera para la carretilla y pedimos apoyo al papá de una ingeniera. El problema fue cuando se nos ocurrió pintar los benditos palos de madera... a pesar de maximizar la ventilación, el olor del químico llegó hasta  otras áreas y un personal de mantenimiento vino a ver y le pasó la voz a la administradora, la cual me regañó por hacer eso en la oficina (nosotros habíamos pedido aprobación a nuestro gerente), ella le pasó la voz hasta el gerente general, el cual llamó a nuestro gerente (quien estaba en Trujillo) ... luego nos llamó a nosotros y nos calmó un poco... "Todo es por el concurso".

No estuve presente ese día, pero por las fotos que vi, bien podríamos haber ganado en la categoría decoración, ojalá no haya sido el incidente que sucedió con la pintura el factor determinante que nos alejara del premio. Sin embargo, el equipo encargado de la preparación de la mazamorra puso todo su empeño y consiguió el premio al sabor. La meta se logró.