27 mar. 2014

Madre Sustituta

Esto de estar a cargo de una biblioteca es, de cierto modo, desconcertante. Pero creo que el ingrediente que me falta es uno solo: el "know-how", el saber cómo se hacían las cosas aquí anteriormente. Y esa incertidumbre sale todos los días y llegas a preguntarte si deberías realmente estar aquí.

Pero lo más natural sería decir: "nadie nace sabiendo" y eso es muy cierto.  Además que "de los errores se aprende"; no obstante, tengo un terrible defecto de no querer cometer errores cuando éstos afectan la opinión de otros sobre mí o cuando ese error va a afectar el trabajo de otro.

Claro, porque todos los días andamos por la vida aprendiendo y errando. Cada domingo cometo errores en el tenis, no puedo ser Nadal; todos los días escribo algo mal, ya sea porque no sabía cómo se escribía o me lo enseñaron mal... y así sucesivamente.

Cuando mi error va afectar el trabajo (de años) de alguien más, tengo pánico. Tengo pánico ahora.

Sucede que el día que vino la bibliotecóloga a darme su inducción, empezó a hablar un idioma que apenas si lo vi en la universidad. Salvo por el aspecto del servicio (atención a usuarios), me di cuenta que no he hecho casi nada del trabajo tradicional del Bibliotecario. Me di cuenta que era muy probable que los reclutadores se equivocaron al seleccionarme (je)... Pero lo peor de todo es cómo fue que ella se refirió a la biblioteca: su hijo.

Si tienes un hijo, ¿Por qué lo abandonas? jajaja, qué mala soy! Yo supongo (sí sí, suponer es otro de mis grandes defectos) que sus motivos para irse fueron muy fuertes o que simplemente llegó a su punto de aburrimiento/frustración/aprendizaje máximo; es decir, su tope. Lo que para mí llegó en poco más de 4 años, a ella le llegó en 8.

Si existe una biblioteca en esta institución es gracias a ella y nada más que por ella. He venido a ser la madre sustituta de "Arturito" (la biblioteca lleva el nombre de un general). El problema es que yo nunca quise tener un hijo y ahora tengo uno que está a punto de entrar en la pubertad y puede que se me rebele.

De los dos correos que le envié a la bibliotecóloga luego de su inducción, solo me respondió uno. Puede que entre líneas me esté diciendo "Arréglatelas tú sola"... ¿dónde quedó el espíritu colaborador del Bibliotecario?
xD

Voy a terminar de leer todos los manuales sobre la descripción e ingreso de registros en esa base de datos tan típica pero poco intuitiva, y el manual del metadoc que conseguí, y si aún así no entiendo, cosa que será muy probable, le volveré a pedir ayuda, pero no gratis. Le voy a pagar para que me comparta parte de su know-how, lo cual me parece muy justo. Al fin y al cabo, lo que menos quiero es arruinar a Arturito. Espero que acceda.

Crucen dedos!