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22 sept 2020

Las frases que tu jefe nunca debe decir y las que le gustaría escuchar siempre

[Este es un post reciclado, un copy paste de 2 artículos de Gestión de hace muchos años] 


Las frases prohibidas: 
Aunque la intención del superior podría ser la de mejorar las cosas para el equipo, una frase imprudente podría propiciar que la situación empeore. Por lo tanto, hay comentarios que el jefe solo debería ahorrarse. Algunas observaciones efectuadas por los jefes podrían ser contraproducentes, por lo que la mejor estrategia es simplemente ‘morderse la lengua’. Estas son, de acuerdo al portal INC, las 16 frases prohibidas: 

1. “Siempre lo hemos hecho de esta forma”. Esta no es la actitud adecuada ante una alternativa de solución. Solo es la razón que podría brindar un jefe para evitarse la tarea de repensar en una situación. Así no logrará innovar. 
 2. “Sólo resuélvelo.” Con esto el jefe solo se quitará un peso de encima, pero lo pondrá en las espaldas de otro. La labor del superior inmediato consiste en orientar a sus empleados, cuando éstos tienen dudas acerca de cómo hacer las cosas. 
 3. “No tengo tiempo para esto.” Puede ser frustrante cuando los empleados ejercen presión, pero la función principal del jefe es asegurarse que sus subordinados puedan encargarse de sus propios trabajos y, para conseguir esto, debe encaminarlos. 
 4. “¿Crees que estás estresado?” Si el superior instaura en su equipo una suerte de competencia para ver quién anda más estresado, sin duda, está poniendo en riesgo la fortaleza mental de sus colaboradores. 
 5. “¿Es esto lo mejor que puedes hacer?” Un empleado jamás se sentirá bien al escuchar estas palabras. Es necesario usar tácticas de motivación verdaderamente eficaces. 
 6. “Hazlo cómo te digo.” Es posible hacer esta observación con niños, pero los colaboradores necesitarán saber el “qué”, “por qué” y “cómo”. 
 7. “Siento interrumpir tus vacaciones, pero…” Si algo va mal, mientras que un empleado está de vacaciones, el jefe solo debe atribuírselo a su pésima planificación. 
 8. “Tu predecesor hizo un mejor trabajo.” Este es un comentario demasiado tonto. El jefe solo logrará que el colaborador se sienta mal y reducirá, por ende, las posibilidades de que incremente su rendimiento, al menos, en ese momento. 
 9. “Tienes suerte de tener un trabajo.” Al oír esto, los mejores empleados comenzarán a buscar un trabajo diferente, donde se sientan más valorados. Esto puede ocurrir, igualmente, con los trabajadores promedio. 
 10. “Esa idea es tonta.” Un comentario de este tipo, sobre todo cuando se menciona durante una sesión de lluvia de ideas (brainstorming), solo propiciará que, en adelante, el colaborador prefiera quedarse callado antes ofrecerle otra idea. 
 11. “Estás haciendo un trabajo pésimo.” Cuando los empleados están naufragando, el jefe tiene que tirarles una cuerda, no insistir en que están a punto de ahogarse. En otras palabras, se trata de motivarlos, no de hundirlos. 
 12. “Te veo guapo/a hoy.” Aunque el superior pueda decir esto con buenas intenciones, será mejor que no se arriesgue a que sus palabras sean interpretadas de manera negativa. 
 13. “¿Qué te pasa? (en referencia a un error laboral).” El profesional podría tomarlo como algo personal. Un comentario así podría enfríar una relación de trabajo. 
 14. “¿Por qué eres tan vago?” La crítica debería abordar aquellas conductas que la persona necesita cambiar, no temas de carácter o personalidad. 
 15. “Sabía que fallarías.” Si el jefe sabía que el empleado cometería un error, ¿por qué le asignó entonces ese proyecto? En este caso, el superior necesita conocer los beneficios de la delegación efectiva de responsabilidades. 
 16. “Te lo dije.” Si el jefe era consciente de que el empleado quería hacer algo de una manera que no funcionaría, es precisamente el superior el que debería responsabilizarse de las consecuencias. 

  Las frases encantadoras (para recibir de los colaboradores) 
A los superiores les agrada enterarse de buenas noticias, les fascina aún más saber que sus empleados son innovadores y no dudan en tener iniciativa para poner en marcha algún proyecto interesante. Conoce a continuación las siete cosas que más le gustaría escuchar a tu jefe, para que así sepas cómo comunicarte de una mejor manera con él en el día a día, de acuerdo a Forbes. 

 1. “Ya está acabado el trabajo” Si no le comunicas a tu jefe que ya has acabado la tarea, puede pensar que aún quedan cosas pendientes. Es mejor tranquilizar a tu superior diciendo que ya está solucionado el trabajo. 
 2. “Traigo buenas noticias” Ser fuente de buenas noticias siempre es algo positivo. A tu jefe siempre le gustará escuchar a alguien portador de cosas buenas para la empresa. 
 3. “Yo lo hago, no hay problema” Seguramente tendrás un montón de compañeros que se quejan cada vez que le asignan una tarea. Tu jefe estará cansado de que le pongan reparos para no realizar algunos proyectos. No seas de esos, intenta estar siempre disponible para ayudar. 
 4. “Estoy arreglando el error que cometí” Nadie es perfecto y todos cometemos errores. Confiesa tu fallo al jefe, pero una vez ocurrido el error, pon todos los sentidos para buscar la solución. 
 5. “Tengo una idea” A los jefes les gusta que los empleados tengan iniciativa. Comparte con él tus ideas para contar siempre con su opinión al respecto. Puede que alguna las desestime pero valorará que hayas propuesto nuevos proyectos. 
 6. “He encontrado una forma más barata de hacerlo” Por muy duro que trabajes, a los jefes realmente les interesa que la empresa gane más dinero y que se reduzcan los costes. Puedes ganar muchos puntos positivos ayudando a la compañía a optimizar beneficios. 
 7. “Pondré todo mi empeño en que salga bien” Es importante que tu jefe note que te interesas por el bien de la empresa. Haz que sepa que te tomas las cosas en serio y que te esfuerzas para que las cosas salgan de la mejor manera posible.

12 nov 2013

Proyectos Fast-Track de Clima y Cultura(?)

Hace poco más de un año, me encontraba en una comisión que tenía un propósito para el 31 de octubre: convertir la oficina de la GGO en un Circo maravilloso, con personajes inolvidables y queridos. Fueron días en los que Ileyne, Ayna, Sarita y yo nos embarcamos en la aventura de ir al Centro, hacer compras, alquilar disfraces, preparar sorpresas de dulces y muchas otras tareas más.

Al área de Comunicación Interna (que en ese tiempo veía los eventos) le pareció una buena idea celebrar el Halloween a manera de concurso por áreas, donde cada una escogía un tema y decoraba su espacio. Además, significaba tener una visita guiada de los hijos pequeños de los empleados.

Al principio, el trajín de cada una de las tareas de la GGO no permitía saber si concursaríamos o no. Por ello es que las chicas mencionadas líneas arriba y yo fuimos las encargadas de ser responsables de este "proyecto", el cual tenía cambios durante su ejecución (por eso el término "Fast-Track" en el título... o tú crees que coloco ese título por gusto?).

No hay que mentir: tenemos un gerente muy competitivo, una persona que piensa que si vas a participar, hazlo bien y anda a ganador. Por eso, tuvimos que preparar un presupuesto detallado para saber cuánta cuota cobrar a las personas y conocer cuánto gastaríamos en cada cosa.

Y a pesar del presupuesto, es poco probable que lo mantengas tal cual hasta el final, esos cambios durante la marcha hizo que nos pongamos creativos pero también tuvimos el apoyo económico para los extras que salieron al momento.

El resultado? la sensación de estar dentro de la carpa de un circo, personajes como los de Toy Story, Princesas, La Bestia,  las Monsters High, Hulk, Bob el Constructor, un par de payasos, un mago zombi y Doki   todos reunidos para alegrar a los niños.

Era parte de la evaluación del Jurado el que  hiciéramos algo durante su visita: nosotros escogimos bailar el Baile del Caballo, el cual estaba de moda y que nos tomó 2 días para aprenderlo. Lo curioso es que cuando lo explicaba una de las chicas, a los demás les costaba aprender, pero bastó que un solo ingeniero lo entendiera para que pudiera explicarle a sus colegas una forma matemática para comprender los pasos...

Luego de la visita de los niños, había una fiesta en el comedor. Fuimos los únicos que bajamos a la fiesta todavía con los disfraces puestos y que aportó para que la animadora hiciera un gran show.

Luego de la deliberación del Jurado, se optó por una decisión salomónica, la cual algunas personas no estaban de acuerdo: todos fuimos ganadores. Ya sea por la decoración, por los personajes, por el número (canto, baile) que se hizo, por la mesa decorativa, etc, etc. Todos obtuvimos premios.


Pasó un año. La administración del edificio nos castigó prohibiéndonos traer a los niños porque en ese Halloween se hizo mucho ruido... Ya para entonces, la que escribe este post, participaba de las reuniones de Clima  dentro de la empresa; la responsable (quien no es la misma persona que el año pasado y tampoco es de Comunicación Interna, sino que ahora se lo pasaron a la chica que ve también RSE) nos dijo que no podíamos hacer un Halloween como en el 2012, así que para los niños se preparó una actividad en Divercity en un día sábado; sin embargo, no quería dejar pasar la fecha sin hacer nada, por lo que ahora veríamos el tema de la Canción Criolla.

Ahora que no había niños, debía ser algo en donde nosotros podríamos compartir todos juntos. Se propuso una Feria de Postres y que sería a la vez un Concurso. Esta vez solo habría 2 categorías para ganar: Sabor del postre y decoración de la mesa.

Sarita, a la que ven de vaquerita en la imagen anterior, se le ocurrió convertir nuestra mesa en una carretilla tradicional, como las que hay en el parque de Miraflores. Nuestro postre escogido fue la Mazamorra de Cochino, o también llamada de chancaca. Debíamos probar con fotos y/o video que los mismos participantes habían preparado el postre y debían explicar la receta al jurado mientras ellos lo degustab
an.

Esta misión también fue un proyecto fast-track porque recién pudimos organizar todo el lunes 28: diseñar, cobrar, comprar, adornar, alquilar, reunirse  a cocinar entre otras cosas. Esta vez yo solo pude apoyar en las actividades de organización, cobro y algo de la decoración ya que entraba a vacaciones desde el 30 de octubre.

El día martes 29 fue trágico: empleamos la oficina de mi jefe (aprovechando su viaje) para armar la estructura en madera para la carretilla y pedimos apoyo al papá de una ingeniera. El problema fue cuando se nos ocurrió pintar los benditos palos de madera... a pesar de maximizar la ventilación, el olor del químico llegó hasta  otras áreas y un personal de mantenimiento vino a ver y le pasó la voz a la administradora, la cual me regañó por hacer eso en la oficina (nosotros habíamos pedido aprobación a nuestro gerente), ella le pasó la voz hasta el gerente general, el cual llamó a nuestro gerente (quien estaba en Trujillo) ... luego nos llamó a nosotros y nos calmó un poco... "Todo es por el concurso".

No estuve presente ese día, pero por las fotos que vi, bien podríamos haber ganado en la categoría decoración, ojalá no haya sido el incidente que sucedió con la pintura el factor determinante que nos alejara del premio. Sin embargo, el equipo encargado de la preparación de la mazamorra puso todo su empeño y consiguió el premio al sabor. La meta se logró.





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