En el post anterior comenté dónde trabajamos los biblios, hoy les explicaré qué actividades hacemos los bibliotecólogos según el tipo de Unidad de Información en la que laboramos.
Había un grupo grande de biblios que trabajan en Bibliotecas Universitarias, y partiré desde este caso, para indicar qué actividades podríamos realizar: Lo más conocido que hace un bibliouniversitario es atender de cara al usuario. Esto quiere decir, hace trabajo "bibliotecario", te entrega el libro que solicitaste a través del buscador y te lo recibe una vez que terminas de consultarlo. Y uno dirá: "Para eso se estudia?, para entregar libros?". Pues sí, la atención al usuario (o comercialmente llamado atención al cliente) es un proceso importante y necesario. Nos hace desarrollar habilidades interpersonales alucinantes, nos enseña empatía y casi casi telepatía, porque sino cómo creen que terminamos dándoles el libro rojo y grueso que solicitaron la semana pasada?
En la biblioteca universitaria también hacemos otras actividades, como los procesos técnicos. Cómo creen que en ese catálogo que tiene tu biblioteca pueden aparecer 30 libros sobre administración, y de esos treinta, 25 también son de economía, 4 de ellos escritos por el mismo autor?. Creen que pasamos el lector de barras del libro y automáticamente se ingresa todos los datos al catálogo?. No. Eso lo hacemos nosotros: tenemos que describir todos los aspectos del libro para crear una base de datos, colocar las palabras controladas por las cuales probablemente los vas a buscar y a veces hasta debemos hacer pequeños resúmenes de los libros para que no te sientas mal cuando el libro que sacas, no era lo que precisamente estabas buscando.
A veces tienes usuarios que simplemente no saben lo que están buscando. Un catálogo no les sirve para nada. Entonces, tú eres su Google. A esta actividad le llamamos "Referencia". Un biblio referencista termina por darte una serie de fuentes de información (no solo libros) sobre el tema del que quieres realizar una investigación. Lo practicamos con alumnos tanto como los profesores. Gracias a nosotros (estoy exagerando), el docente tiene con qué complementar su sílabus de curso.
Adicionalmente, nos especializamos en inventarios y estadísticas... y es que, aunque proclamemos que el usuario es lo más importante para nosotros, nos pagan también por cuidar los libros. No podemos hacer que la Universidad se arrepienta en invertir en libros y en bases de datos a texto completo (léase libros y artículos completos en PDF) cada vez más actualizados y especializados si nota que éstos se pierden o no se consultan.
Terminando con las actividades en una biblioteca universitaria, se encuentra el aspecto de la gestión: saber cómo va a funcionar nuestra biblioteca, qué presupuesto va a requerir, qué bibliografía tendrá prioridad, cuánto personal vamos a necesitar, qué eventos vamos a realizar en el año (lúdicas, ambientales, conferencias, actividades deportivas, ferias de libros, concursos, etc). Así es que algunos biblios terminamos por especializarnos como administradores y organizadores de eventos.
Cambiando el lugar de trabajo, por ejemplo, en las bibliotecas escolares o bibliotecas públicas, se repiten todas las actividades antes descritas, pero en vez que la realicen un grupo de 10 o 15 profesionales, lo hace un solo bibliotecólogo.... y si tiene suerte, con algunos practicantes de la carrera o con trabajadores nombrados del Estado que terminaron su carrera laboral en la biblioteca de la institución.
Como ya se me hizo largo el post, en el siguiente seguiré contando las actividades que realizamos en Archivos o Centros de Documentación y otros casos menos frecuentes.
Mostrando entradas con la etiqueta feria del libro. Mostrar todas las entradas
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23 jul 2015
"Mírame cuando te ame"... léeme cuando te escriba(?)
[Esto no pretende ser una reseña de un libro. O, al menos, eso espero; ya que este libro fue publicado en el 2005 y como que voy muy atrasada para haberlo leído recién hace unos días.]
El sábado 18 de julio fue un día algo atareado para mí: debía estar con mi tío a las 8 a.m. para comprar todos los materiales de gasfitería y tuberías de agua fría, agua caliente y hasta para la luz. Resulta que puedes comprar una mezcladora de agua (esos caños de duchas para agua fría y caliente) desde 74 soles hasta 500 cada juego. Mi piso tendrá 3 duchas, por lo que tuve que escoger un producto promedio de 109 soles para que me alcance el presupuesto. Luego de las compras, debía estar a mediodía recogiendo el trofeo de un torneo que organizaba con un amigo y luego a jugar un partido del torneo de la Academia.
En fin, mi prima y mis sobrinos me dijeron que irían a la Feria del Libro por la tarde, por lo que les dije que les daría el alcance. Resultó que ellos llegaron más tarde que yo ¬_¬. La visita de mis sobrinos era precisa hacia las editoriales que vendían mangas de anime. Como la premura del tiempo era de ellos, yo decidí quedarme cuando ellos terminaron sus compras. Me tomé el tiempo para revisar cada stand (o al menos eso creí) y volver por aquellos a los que ya les había echado el ojo.
Es así que llegué con la novela de Fernando Iwasaki llamada Mírame cuando te ame, la cual estaba en la sección de "2x20 soles" en el stand de Peisa. Dudé por un momento si debía comprarla por su delgadez... mi tacañería me decía que por 10 soles hubiera conseguido libros más extensos, pero tanto su título como su portada me llamaron la atención.
Grata fue mi sorpresa de volver a tener la capacidad de leer una novela de un tirón, sin pausa alguna y en el mismo día. Podría decir que solo se debió a la extensión de la publicación, pero la verdad es que también tenía que ver mucho el contenido. La historia se basa en dos personajes: una catedrática mayor de 40 y un muchacho de 18 con un empleo de profesor de academia. Ambos terminan relacionándose íntimamente: ella, con la experiencia y el conocimiento de lo que a su sexo le daba placer; y él, con la inexperiencia sexual (muy extraña para su edad en estas épocas donde la letra de una canción te explican explícitamente lo que puedes hacer durante el coito) que le dio una relación romántica cuasi platónica con una muchacha con la que él quería perder la virginidad luego del matrimonio.
Ya no es novedoso el argumento "mujer mayor, hombre joven", aunque no recuerdo si en el 2005 aún lo era. Sin embargo, lo que ambos personajes se atreven a hacer y en especial, cómo termina la novela, viene a ser la parte que la hace única. Ahora bien, lo único que detestaba en la novela era algunos pasajes en los diálogos de ambos personajes, parecía sacado de los libretos de las películas peruanas: puras lisuras.
Tengo casi una decena de libros más por leer y espero encontrar más gratas sorpresas como las que Iwasaki pudo darme. De paso, volver al ejercicio (y placer) de leer. Un hábito vital que había dejado de lado últimamente, al igual que el escribir. Pero ahí vamos, intentando leer y escribir, y espero que algún día sea digna de ser leída.
El sábado 18 de julio fue un día algo atareado para mí: debía estar con mi tío a las 8 a.m. para comprar todos los materiales de gasfitería y tuberías de agua fría, agua caliente y hasta para la luz. Resulta que puedes comprar una mezcladora de agua (esos caños de duchas para agua fría y caliente) desde 74 soles hasta 500 cada juego. Mi piso tendrá 3 duchas, por lo que tuve que escoger un producto promedio de 109 soles para que me alcance el presupuesto. Luego de las compras, debía estar a mediodía recogiendo el trofeo de un torneo que organizaba con un amigo y luego a jugar un partido del torneo de la Academia.
En fin, mi prima y mis sobrinos me dijeron que irían a la Feria del Libro por la tarde, por lo que les dije que les daría el alcance. Resultó que ellos llegaron más tarde que yo ¬_¬. La visita de mis sobrinos era precisa hacia las editoriales que vendían mangas de anime. Como la premura del tiempo era de ellos, yo decidí quedarme cuando ellos terminaron sus compras. Me tomé el tiempo para revisar cada stand (o al menos eso creí) y volver por aquellos a los que ya les había echado el ojo.
Es así que llegué con la novela de Fernando Iwasaki llamada Mírame cuando te ame, la cual estaba en la sección de "2x20 soles" en el stand de Peisa. Dudé por un momento si debía comprarla por su delgadez... mi tacañería me decía que por 10 soles hubiera conseguido libros más extensos, pero tanto su título como su portada me llamaron la atención.
Grata fue mi sorpresa de volver a tener la capacidad de leer una novela de un tirón, sin pausa alguna y en el mismo día. Podría decir que solo se debió a la extensión de la publicación, pero la verdad es que también tenía que ver mucho el contenido. La historia se basa en dos personajes: una catedrática mayor de 40 y un muchacho de 18 con un empleo de profesor de academia. Ambos terminan relacionándose íntimamente: ella, con la experiencia y el conocimiento de lo que a su sexo le daba placer; y él, con la inexperiencia sexual (muy extraña para su edad en estas épocas donde la letra de una canción te explican explícitamente lo que puedes hacer durante el coito) que le dio una relación romántica cuasi platónica con una muchacha con la que él quería perder la virginidad luego del matrimonio.
Ya no es novedoso el argumento "mujer mayor, hombre joven", aunque no recuerdo si en el 2005 aún lo era. Sin embargo, lo que ambos personajes se atreven a hacer y en especial, cómo termina la novela, viene a ser la parte que la hace única. Ahora bien, lo único que detestaba en la novela era algunos pasajes en los diálogos de ambos personajes, parecía sacado de los libretos de las películas peruanas: puras lisuras.
Tengo casi una decena de libros más por leer y espero encontrar más gratas sorpresas como las que Iwasaki pudo darme. De paso, volver al ejercicio (y placer) de leer. Un hábito vital que había dejado de lado últimamente, al igual que el escribir. Pero ahí vamos, intentando leer y escribir, y espero que algún día sea digna de ser leída.
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