En el post anterior comenté dónde trabajamos los biblios, hoy les explicaré qué actividades hacemos los bibliotecólogos según el tipo de Unidad de Información en la que laboramos.
Había un grupo grande de biblios que trabajan en Bibliotecas Universitarias, y partiré desde este caso, para indicar qué actividades podríamos realizar: Lo más conocido que hace un bibliouniversitario es atender de cara al usuario. Esto quiere decir, hace trabajo "bibliotecario", te entrega el libro que solicitaste a través del buscador y te lo recibe una vez que terminas de consultarlo. Y uno dirá: "Para eso se estudia?, para entregar libros?". Pues sí, la atención al usuario (o comercialmente llamado atención al cliente) es un proceso importante y necesario. Nos hace desarrollar habilidades interpersonales alucinantes, nos enseña empatía y casi casi telepatía, porque sino cómo creen que terminamos dándoles el libro rojo y grueso que solicitaron la semana pasada?
En la biblioteca universitaria también hacemos otras actividades, como los procesos técnicos. Cómo creen que en ese catálogo que tiene tu biblioteca pueden aparecer 30 libros sobre administración, y de esos treinta, 25 también son de economía, 4 de ellos escritos por el mismo autor?. Creen que pasamos el lector de barras del libro y automáticamente se ingresa todos los datos al catálogo?. No. Eso lo hacemos nosotros: tenemos que describir todos los aspectos del libro para crear una base de datos, colocar las palabras controladas por las cuales probablemente los vas a buscar y a veces hasta debemos hacer pequeños resúmenes de los libros para que no te sientas mal cuando el libro que sacas, no era lo que precisamente estabas buscando.
A veces tienes usuarios que simplemente no saben lo que están buscando. Un catálogo no les sirve para nada. Entonces, tú eres su Google. A esta actividad le llamamos "Referencia". Un biblio referencista termina por darte una serie de fuentes de información (no solo libros) sobre el tema del que quieres realizar una investigación. Lo practicamos con alumnos tanto como los profesores. Gracias a nosotros (estoy exagerando), el docente tiene con qué complementar su sílabus de curso.
Adicionalmente, nos especializamos en inventarios y estadísticas... y es que, aunque proclamemos que el usuario es lo más importante para nosotros, nos pagan también por cuidar los libros. No podemos hacer que la Universidad se arrepienta en invertir en libros y en bases de datos a texto completo (léase libros y artículos completos en PDF) cada vez más actualizados y especializados si nota que éstos se pierden o no se consultan.
Terminando con las actividades en una biblioteca universitaria, se encuentra el aspecto de la gestión: saber cómo va a funcionar nuestra biblioteca, qué presupuesto va a requerir, qué bibliografía tendrá prioridad, cuánto personal vamos a necesitar, qué eventos vamos a realizar en el año (lúdicas, ambientales, conferencias, actividades deportivas, ferias de libros, concursos, etc). Así es que algunos biblios terminamos por especializarnos como administradores y organizadores de eventos.
Cambiando el lugar de trabajo, por ejemplo, en las bibliotecas escolares o bibliotecas públicas, se repiten todas las actividades antes descritas, pero en vez que la realicen un grupo de 10 o 15 profesionales, lo hace un solo bibliotecólogo.... y si tiene suerte, con algunos practicantes de la carrera o con trabajadores nombrados del Estado que terminaron su carrera laboral en la biblioteca de la institución.
Como ya se me hizo largo el post, en el siguiente seguiré contando las actividades que realizamos en Archivos o Centros de Documentación y otros casos menos frecuentes.
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13 dic 2018
Trabajo para Biblios. Parte uno: Dónde?
Cuando le digo a la gente que soy Bibliotecaria o Bibliotecóloga, lo primero que les viene a la mente es que soy alguien que ha leído muchos libros. He leído algunos, sí, pero mi flojeritis me cambió por una persona que cultiva el tsundoku y mi colección de libros sería mucho más inmensa si no hubiera estado en crisis financiera. Dos veces vendí libros en lote al "Comprador de Libros a domicilio" y por Facebook vendí un libro a un hombre de unos 50s que parecía que quería salir conmigo, pero conseguí que primero me compre el libro y mi desinterés y aburrimiento hicieron el resto. (O sea, ni insistió para salir).
Luego piensan que trabajo en una biblioteca. Ok, eso es lógico, pero los Biblios (así nos autodenominamos) podemos trabajar en tanto... en tantas ramas afines y algunas no tan afines, les cuento:
Hay de los que trabajan en el fomento a la lectura, como mi amiga Sandra Linares, que a través de una pequeña librería infantil andante, también se especializa en cuentacuentos y hasta ha formado una red de bibliotecarios escolares en Arequipa.
Siguiendo con el tema de la lectura, hay biblios que se vuelven escritores. Terminan contando experiencias o tratan de hacer libros para la carrera (vergüenza ajena por esos escritores biblios que plagearon) o algunas, como Paola Padilla, se especializa en literatura infantil. Notable por dónde se le mire.
No tan lejos de la labor del fomento a la lectura se encuentran los Biblios que trabajan en bibliotecas escolares. Muchos de estos profesionales terminan volviéndose docentes (llevan la carrera y todo), complementan sus profesiones, hasta sacan otros grados en educación (Mg, Phd). Tengo, por ejemplo a unas amigas en el colegio de la Presidencia, y tienen que viajar de Comas a Chosica todos los días.
Hay de los que trabajan en bibliotecas municipales: éstos son los más guerrerazos. No solo tienen que luchar con la precariedad en presupuesto que implica trabajar para una entidad del Estado, sino que muchas veces no se tienen ni las mínimas condiciones para existir como local de biblioteca. Oh sí, siempre "la biblioteca es un elemento importante para la cultura dentro de una ciudad", pero a la hora de la hora, ninguna autoridad realiza acciones notables para mejorar las bibliotecas. Hay algunos estímulos legales que brindan algo de presupuesto a las bibliotecas; entonces, ahí entra las capacidades de gestión de los Biblios, como mi amigo Sandro Tucto, en la Biblioteca Pública del Callao.
Luego están los biblios más académicos, aquellos que trabajan en Universidades. Aquí tengo un montón de amigos: Juan Diego en la PUCP, Milagros en la Usil, Abraham en la Villarreal, Jimmy y otros en la UPC, Ann Juliett y Ricardo en la UPN... y muchos más. La mayoría de ellos trabajan en equipos con otros biblios. Algunos de ellos ya ocupan puestos de coordinadores o Jefes, como el caso de Roxana en la UCAL.
Rara vez, pero no digo que no pase porque se nos necesita, los Biblios tenemos que mudarnos fuera de Lima para trabajar en provincias ya sean en Bibliotecas universitarias u otro tipo de biblioteca. Tengo una conocida, cuyo nombre ya olvidé en la Universidad Continental y la pasa más en Huancayo que aquí; o como mi amiga Brenda que se fue a vivir por varios años a Trujillo trabajando para la UPN. Tengo entendido que un amigo estuvo en una universidad en la selva, pero su caso es curioso porque se puso estudiar contabilidad y ya se tituló.
Las ciencias de la información no solo son bibliotecas, sino también archivos o centros de documentación. En el caso de Archivos, tenemos competencia con los propios archiveros de la ENA (Escuela Nacional de Archivos) o la reciente Sedes Sapientiae que tiene la carrera de Gestión documental. Muchos de los amigos ya mencionados antes trabajaron en un archivo. Un caso particular es una amiga Elena, que trabajó para JJC en su Archivo por casi 9 años, ella prácticamente lo organizó desde cero.
Cuando hablamos de centros de documentación, solemos referirnos a una especie de híbrido entre biblioteca y archivo técnico. La documentación que debe gestionar este centro, debe ser la propia generada en la organización y suele ser estos centros en los que yo me he especializado. Primero en Proinversión, luego en Cosapi, en Indeci, en JJC y ahora en mi nueva chamba.
Ya he escrito mucho sobre DÓNDE podemos trabajar, en el siguiente post, les contaré en QUÉ actividades podemos desarrollarnos.
Luego piensan que trabajo en una biblioteca. Ok, eso es lógico, pero los Biblios (así nos autodenominamos) podemos trabajar en tanto... en tantas ramas afines y algunas no tan afines, les cuento:
Hay de los que trabajan en el fomento a la lectura, como mi amiga Sandra Linares, que a través de una pequeña librería infantil andante, también se especializa en cuentacuentos y hasta ha formado una red de bibliotecarios escolares en Arequipa.
Siguiendo con el tema de la lectura, hay biblios que se vuelven escritores. Terminan contando experiencias o tratan de hacer libros para la carrera (vergüenza ajena por esos escritores biblios que plagearon) o algunas, como Paola Padilla, se especializa en literatura infantil. Notable por dónde se le mire.
No tan lejos de la labor del fomento a la lectura se encuentran los Biblios que trabajan en bibliotecas escolares. Muchos de estos profesionales terminan volviéndose docentes (llevan la carrera y todo), complementan sus profesiones, hasta sacan otros grados en educación (Mg, Phd). Tengo, por ejemplo a unas amigas en el colegio de la Presidencia, y tienen que viajar de Comas a Chosica todos los días.
Hay de los que trabajan en bibliotecas municipales: éstos son los más guerrerazos. No solo tienen que luchar con la precariedad en presupuesto que implica trabajar para una entidad del Estado, sino que muchas veces no se tienen ni las mínimas condiciones para existir como local de biblioteca. Oh sí, siempre "la biblioteca es un elemento importante para la cultura dentro de una ciudad", pero a la hora de la hora, ninguna autoridad realiza acciones notables para mejorar las bibliotecas. Hay algunos estímulos legales que brindan algo de presupuesto a las bibliotecas; entonces, ahí entra las capacidades de gestión de los Biblios, como mi amigo Sandro Tucto, en la Biblioteca Pública del Callao.
Luego están los biblios más académicos, aquellos que trabajan en Universidades. Aquí tengo un montón de amigos: Juan Diego en la PUCP, Milagros en la Usil, Abraham en la Villarreal, Jimmy y otros en la UPC, Ann Juliett y Ricardo en la UPN... y muchos más. La mayoría de ellos trabajan en equipos con otros biblios. Algunos de ellos ya ocupan puestos de coordinadores o Jefes, como el caso de Roxana en la UCAL.
Rara vez, pero no digo que no pase porque se nos necesita, los Biblios tenemos que mudarnos fuera de Lima para trabajar en provincias ya sean en Bibliotecas universitarias u otro tipo de biblioteca. Tengo una conocida, cuyo nombre ya olvidé en la Universidad Continental y la pasa más en Huancayo que aquí; o como mi amiga Brenda que se fue a vivir por varios años a Trujillo trabajando para la UPN. Tengo entendido que un amigo estuvo en una universidad en la selva, pero su caso es curioso porque se puso estudiar contabilidad y ya se tituló.
Las ciencias de la información no solo son bibliotecas, sino también archivos o centros de documentación. En el caso de Archivos, tenemos competencia con los propios archiveros de la ENA (Escuela Nacional de Archivos) o la reciente Sedes Sapientiae que tiene la carrera de Gestión documental. Muchos de los amigos ya mencionados antes trabajaron en un archivo. Un caso particular es una amiga Elena, que trabajó para JJC en su Archivo por casi 9 años, ella prácticamente lo organizó desde cero.
Cuando hablamos de centros de documentación, solemos referirnos a una especie de híbrido entre biblioteca y archivo técnico. La documentación que debe gestionar este centro, debe ser la propia generada en la organización y suele ser estos centros en los que yo me he especializado. Primero en Proinversión, luego en Cosapi, en Indeci, en JJC y ahora en mi nueva chamba.
Ya he escrito mucho sobre DÓNDE podemos trabajar, en el siguiente post, les contaré en QUÉ actividades podemos desarrollarnos.
21 jul 2015
Arturito, el despedazado.
Hace un año y 4 meses escribía un post sobre el nuevo trabajo que conseguía en el Estado, sustituyendo a la anterior bibliotecóloga -cual madrastra- ya que ella consideraba a la Biblioteca como a su hijo.
Y luego de lo sucedido en las últimas semanas, puedo concluir que soy una mala madre.
Arturito, como denominé aquella vez a la Biblioteca por el nombre del General Fundador de la Institución, ha sido despedazado, destruido, eliminado, exterminado tal como se conocía y no sé si pueda a volver a ser todo como antes.
¿Qué sucedió? Resulta que el personal de la biblioteca (mi asistente y yo) estábamos en un local cedido hace 6 años por una universidad. Esa casa de estudios decidió ampliar la infraestructura y eso implicaba que la Biblioteca debía irse. Como en el Estado nunca sobra la plata (o eso te hacen creer), no había local a la vista al que pudiéramos mudarnos pronto o conseguir, en el mejor de los casos, otra casa de estudios que nos acogiera sin alquiler alguno.
A inicios de junio me indicaban que debía tener todo embalado en menos de un mes. Allí comenzó una tarea titánica que, sin embargo, me gustó bastante: no solo el hecho de colocar libros en cajas ordenadamente, sino el hecho de hacer una limpieza y expurgo... o descarte, como solemos llamarlo.
Resulta que Arturito era un "ser" apegado a los cachibaches, todo guardaba, nada eliminaba, nada destruía, era un caso crónico de "acumulador compulsivo". Mientras que recibía todo (tooooodo!) documento o publicación que era enviado a la Directora o al Jefe de la Institución, se habían acumulado un promedio de 30 cajas extra a la colección que estaba en los estantes.
Comenzamos con las cajas extra. Juana y yo decidíamos qué se iba y qué se quedaba. Cuando nos dimos cuenta que era mucho más lo que se iba que lo que se quedaba, buscamos alguna opción que no solo fuera deshojar el libro, colocarlo en bolsas y botarlo a la basura. Como teníamos torres inmensas de libros apilados, acudimos a la ayuda de una organización (EMAUS) que se llevara todo el papel. Así lo hicimos. Un día ellos vinieron con un camión y nos quitaron varios kilos de papel de encima.
Luego había una porción de libros que no eran lo suficientemente obsoletos como para ser eliminados. A esos libros les buscamos hogar: los que podían servir para bibliotecas comunales o públicas, lo separamos para una ONG que organiza bibliotecas en ciudades alejadas de la capital. Hubo un par de libros a los que no pude encontrarle hogar: una colección del "Manual del Ingeniero Civil"... en japonés. Ni la Biblioteca del Centro Cultural Peruano Japonés quería recibirlo. En fin, esos libros todavía me acompañan. Quizás algún día conozca a ese "guapo" ingeniero civil que domine el idioma japonés.
Cuando eliminamos todo lo que teníamos y podíamos poner la colección en cajas, recibimos la visita de nuestra jefa. A ella le pareció que no hubiéramos avanzado como se suponía (no entendió todo el trabajo que estuvo detrás entre dos mujeres cargando y llevando cajas de un lugar a otro). Decidimos que si ella quería todo listo, todo listo lo tendría. Fue así que estuvimos listas para mudarnos un par de días antes que iniciara la mudanza.
Se nos había indicado que no todos los muebles de la Biblioteca irían a la Oficina de destino, algunos irían al Almacén (he ahí el por qué del nombre del post), ello implicaba que ya no tendríamos local propio (nos mudábamos con la jefa) y que no tendríamos los equipos completos para hacer las capacitaciones, ni el espacio suficiente para recibir visitas de usuarios. La peor noticia vino después, cuando nos dijeron que el estante de la colección no entraba en la oficina, por lo que tenían que llevárselo al almacén. Ello significaba que tampoco tendríamos colección disponible para aquel que quisiera consultar. Era la debacle de Arturito.
Para ponerle la cereza a la torta del exterminio de la Biblioteca, Juana ha sido designada a hacer tareas administrativas de los capacitadores que están de viaje o de vacaciones. Ella ya no verá, al menos por ahora, temas de la biblioteca. Con ello Arturito, despedazado a más no poder, y la bibliotecóloga, con una gran incógnita de su futuro laboral y personal.
Será que me persigue la destrucción? Y es que sacando cuentas, la última vez que estuve en el Estado, la salida fue porque ya no había Centro de Documentación al cual aferrarme: en una reducción de personal, mi jefe y profesor de la universidad, tuvo que irse, dejando al Cendoc en cajas embaladas. Felizmente que en ese tiempo solo era una practicante y tenía la oportunidad de encontrar tantas otras opciones de trabajo. Ahora las opciones se van reduciendo cada vez más.
Si Arturito hubiera sido un niño de verdad, qué hubiera sido de él!
Y luego de lo sucedido en las últimas semanas, puedo concluir que soy una mala madre.
Arturito, como denominé aquella vez a la Biblioteca por el nombre del General Fundador de la Institución, ha sido despedazado, destruido, eliminado, exterminado tal como se conocía y no sé si pueda a volver a ser todo como antes.
¿Qué sucedió? Resulta que el personal de la biblioteca (mi asistente y yo) estábamos en un local cedido hace 6 años por una universidad. Esa casa de estudios decidió ampliar la infraestructura y eso implicaba que la Biblioteca debía irse. Como en el Estado nunca sobra la plata (o eso te hacen creer), no había local a la vista al que pudiéramos mudarnos pronto o conseguir, en el mejor de los casos, otra casa de estudios que nos acogiera sin alquiler alguno.
A inicios de junio me indicaban que debía tener todo embalado en menos de un mes. Allí comenzó una tarea titánica que, sin embargo, me gustó bastante: no solo el hecho de colocar libros en cajas ordenadamente, sino el hecho de hacer una limpieza y expurgo... o descarte, como solemos llamarlo.
Resulta que Arturito era un "ser" apegado a los cachibaches, todo guardaba, nada eliminaba, nada destruía, era un caso crónico de "acumulador compulsivo". Mientras que recibía todo (tooooodo!) documento o publicación que era enviado a la Directora o al Jefe de la Institución, se habían acumulado un promedio de 30 cajas extra a la colección que estaba en los estantes.
Comenzamos con las cajas extra. Juana y yo decidíamos qué se iba y qué se quedaba. Cuando nos dimos cuenta que era mucho más lo que se iba que lo que se quedaba, buscamos alguna opción que no solo fuera deshojar el libro, colocarlo en bolsas y botarlo a la basura. Como teníamos torres inmensas de libros apilados, acudimos a la ayuda de una organización (EMAUS) que se llevara todo el papel. Así lo hicimos. Un día ellos vinieron con un camión y nos quitaron varios kilos de papel de encima.
Luego había una porción de libros que no eran lo suficientemente obsoletos como para ser eliminados. A esos libros les buscamos hogar: los que podían servir para bibliotecas comunales o públicas, lo separamos para una ONG que organiza bibliotecas en ciudades alejadas de la capital. Hubo un par de libros a los que no pude encontrarle hogar: una colección del "Manual del Ingeniero Civil"... en japonés. Ni la Biblioteca del Centro Cultural Peruano Japonés quería recibirlo. En fin, esos libros todavía me acompañan. Quizás algún día conozca a ese "guapo" ingeniero civil que domine el idioma japonés.
Cuando eliminamos todo lo que teníamos y podíamos poner la colección en cajas, recibimos la visita de nuestra jefa. A ella le pareció que no hubiéramos avanzado como se suponía (no entendió todo el trabajo que estuvo detrás entre dos mujeres cargando y llevando cajas de un lugar a otro). Decidimos que si ella quería todo listo, todo listo lo tendría. Fue así que estuvimos listas para mudarnos un par de días antes que iniciara la mudanza.
Se nos había indicado que no todos los muebles de la Biblioteca irían a la Oficina de destino, algunos irían al Almacén (he ahí el por qué del nombre del post), ello implicaba que ya no tendríamos local propio (nos mudábamos con la jefa) y que no tendríamos los equipos completos para hacer las capacitaciones, ni el espacio suficiente para recibir visitas de usuarios. La peor noticia vino después, cuando nos dijeron que el estante de la colección no entraba en la oficina, por lo que tenían que llevárselo al almacén. Ello significaba que tampoco tendríamos colección disponible para aquel que quisiera consultar. Era la debacle de Arturito.
Para ponerle la cereza a la torta del exterminio de la Biblioteca, Juana ha sido designada a hacer tareas administrativas de los capacitadores que están de viaje o de vacaciones. Ella ya no verá, al menos por ahora, temas de la biblioteca. Con ello Arturito, despedazado a más no poder, y la bibliotecóloga, con una gran incógnita de su futuro laboral y personal.
Será que me persigue la destrucción? Y es que sacando cuentas, la última vez que estuve en el Estado, la salida fue porque ya no había Centro de Documentación al cual aferrarme: en una reducción de personal, mi jefe y profesor de la universidad, tuvo que irse, dejando al Cendoc en cajas embaladas. Felizmente que en ese tiempo solo era una practicante y tenía la oportunidad de encontrar tantas otras opciones de trabajo. Ahora las opciones se van reduciendo cada vez más.
Si Arturito hubiera sido un niño de verdad, qué hubiera sido de él!
27 mar 2014
Madre Sustituta
Esto de estar a cargo de una biblioteca es, de cierto modo, desconcertante. Pero creo que el ingrediente que me falta es uno solo: el "know-how", el saber cómo se hacían las cosas aquí anteriormente. Y esa incertidumbre sale todos los días y llegas a preguntarte si deberías realmente estar aquí.
Pero lo más natural sería decir: "nadie nace sabiendo" y eso es muy cierto. Además que "de los errores se aprende"; no obstante, tengo un terrible defecto de no querer cometer errores cuando éstos afectan la opinión de otros sobre mí o cuando ese error va a afectar el trabajo de otro.
Claro, porque todos los días andamos por la vida aprendiendo y errando. Cada domingo cometo errores en el tenis, no puedo ser Nadal; todos los días escribo algo mal, ya sea porque no sabía cómo se escribía o me lo enseñaron mal... y así sucesivamente.
Cuando mi error va afectar el trabajo (de años) de alguien más, tengo pánico. Tengo pánico ahora.
Sucede que el día que vino la bibliotecóloga a darme su inducción, empezó a hablar un idioma que apenas si lo vi en la universidad. Salvo por el aspecto del servicio (atención a usuarios), me di cuenta que no he hecho casi nada del trabajo tradicional del Bibliotecario. Me di cuenta que era muy probable que los reclutadores se equivocaron al seleccionarme (je)... Pero lo peor de todo es cómo fue que ella se refirió a la biblioteca: su hijo.
Si tienes un hijo, ¿Por qué lo abandonas? jajaja, qué mala soy! Yo supongo (sí sí, suponer es otro de mis grandes defectos) que sus motivos para irse fueron muy fuertes o que simplemente llegó a su punto de aburrimiento/frustración/aprendizaje máximo; es decir, su tope. Lo que para mí llegó en poco más de 4 años, a ella le llegó en 8.
Si existe una biblioteca en esta institución es gracias a ella y nada más que por ella. He venido a ser la madre sustituta de "Arturito" (la biblioteca lleva el nombre de un general). El problema es que yo nunca quise tener un hijo y ahora tengo uno que está a punto de entrar en la pubertad y puede que se me rebele.
De los dos correos que le envié a la bibliotecóloga luego de su inducción, solo me respondió uno. Puede que entre líneas me esté diciendo "Arréglatelas tú sola"... ¿dónde quedó el espíritu colaborador del Bibliotecario?
xD
Voy a terminar de leer todos los manuales sobre la descripción e ingreso de registros en esa base de datos tan típica pero poco intuitiva, y el manual del metadoc que conseguí, y si aún así no entiendo, cosa que será muy probable, le volveré a pedir ayuda, pero no gratis. Le voy a pagar para que me comparta parte de su know-how, lo cual me parece muy justo. Al fin y al cabo, lo que menos quiero es arruinar a Arturito. Espero que acceda.
Crucen dedos!
Pero lo más natural sería decir: "nadie nace sabiendo" y eso es muy cierto. Además que "de los errores se aprende"; no obstante, tengo un terrible defecto de no querer cometer errores cuando éstos afectan la opinión de otros sobre mí o cuando ese error va a afectar el trabajo de otro.
Claro, porque todos los días andamos por la vida aprendiendo y errando. Cada domingo cometo errores en el tenis, no puedo ser Nadal; todos los días escribo algo mal, ya sea porque no sabía cómo se escribía o me lo enseñaron mal... y así sucesivamente.
Cuando mi error va afectar el trabajo (de años) de alguien más, tengo pánico. Tengo pánico ahora.
Sucede que el día que vino la bibliotecóloga a darme su inducción, empezó a hablar un idioma que apenas si lo vi en la universidad. Salvo por el aspecto del servicio (atención a usuarios), me di cuenta que no he hecho casi nada del trabajo tradicional del Bibliotecario. Me di cuenta que era muy probable que los reclutadores se equivocaron al seleccionarme (je)... Pero lo peor de todo es cómo fue que ella se refirió a la biblioteca: su hijo.
Si tienes un hijo, ¿Por qué lo abandonas? jajaja, qué mala soy! Yo supongo (sí sí, suponer es otro de mis grandes defectos) que sus motivos para irse fueron muy fuertes o que simplemente llegó a su punto de aburrimiento/frustración/aprendizaje máximo; es decir, su tope. Lo que para mí llegó en poco más de 4 años, a ella le llegó en 8.
Si existe una biblioteca en esta institución es gracias a ella y nada más que por ella. He venido a ser la madre sustituta de "Arturito" (la biblioteca lleva el nombre de un general). El problema es que yo nunca quise tener un hijo y ahora tengo uno que está a punto de entrar en la pubertad y puede que se me rebele.
De los dos correos que le envié a la bibliotecóloga luego de su inducción, solo me respondió uno. Puede que entre líneas me esté diciendo "Arréglatelas tú sola"... ¿dónde quedó el espíritu colaborador del Bibliotecario?
xD
Voy a terminar de leer todos los manuales sobre la descripción e ingreso de registros en esa base de datos tan típica pero poco intuitiva, y el manual del metadoc que conseguí, y si aún así no entiendo, cosa que será muy probable, le volveré a pedir ayuda, pero no gratis. Le voy a pagar para que me comparta parte de su know-how, lo cual me parece muy justo. Al fin y al cabo, lo que menos quiero es arruinar a Arturito. Espero que acceda.
Crucen dedos!
14 oct 2013
18 may 2012
Nervios: me muerdo lo que me queda de uñas....
Supongo que es normal.
Supongo que es normal ponerse nerviosa.

URL de la Imagen: http://comicsuruguay.blogspot.com/2011/12/aloha.html
Supongo que es normal ponerse nerviosa.

Supongo que es normal ponerse nerviosa cuando vas a sustentar.
Supongo que es normal ponerse nerviosa cuando vas a sustentar el martes.
Supongo que es normal ponerse nerviosa cuando vas a sustentar el martes y estamos viernes.
Supongo que es normal ponerse nerviosa cuando vas a sustentar el martes y estamos viernes... y tienes que terminar el bosquejo que tienes por PPT, presentarlo a tu asesor para que (valga la redundancia) te asesore o te diga que está bien, que quieras volver a dar una revisión general a todo tu informe durante el fin de semana y tenerlo el lunes a las 8 a.m. impreso en 4 juegos en la oficina de la Escuela.
Eso me pasa.
Eso me pasa hoy.
Eso me pasa hoy: quiero morderme hasta la última uña de los dedos de mis manos. ¿Para que tenemos uñas? Como no somos animales que cazan o trepan, pues creo que las uñas de las manos están ahí para que esas células muertas y endurecidas vuelvan a volver a ser parte de tu organismo por la ingesta.. (puaj! momento exacto en que ya no te la comes, solo la muerdes... )
El martes es otro de los "Día D" que muchas personas tienen en la vida. Ojalá acabe y ya. Estoy intentando armar otros proyectos de vida y para eso debo cerrar varios capítulos. Uno de esos tantos capítulos pendientes es la licenciatura de una carrera de la cual estoy muy agradecida y que pretendo sea base para realizar otras labores, darle otro matiz y mostrar que en el fondo las capacidades de una persona no deben ser encasilladas por la profesión que estudió. Quizás algún día pueda ser lo que siempre decía que iba a ser cuando era niña: inventora. Solo los años venideros me dirán si pude desarrollarme en la invención de algo, físicas o abstractas, visuales o escritas, de ideas o acciones.
URL de la Imagen: http://comicsuruguay.blogspot.com/2011/12/aloha.html
27 ene 2011
El colmo de una Biblio!
Por poco y estuve a punto de arrancarme los pelos de la cabeza
Llevamos -entre muchos otros registros- la bitácora de las visitas y capacitaciones que realizamos a los proyectos y como estaba realizando un informe relacionado a la implementación de un sofware diseñado para administrar un tipo de información del proyecto, necesitaba mis apuntes en esa bitácora. Pero, dónde es que la había puesto?
Ya que mi unidad D ha sido destinada a una clase determinada de documentos, todos los borradores (es decir, cuando comienzo a escribir un documento) se encuentra en "Mis Documentos" ... apenas el archivo empieza a tomar forma, decido donde lo coloco en la Red que compartimos y le brindo un código según el tipo de documento que sea (dicho sea de paso, yo hice ese sistema de codificación, y no es que esté orgullosa, pero al menos funciona) y se alamacena en el directorio que corresponde. Sólo para salvar un poco mi pellejo diré que los directorios ´son una extraña adaptación de las áreas del PMBOK mezcladas con nuestros procesos de trabajo... lo que no siempre es práctico, pero ahí le vamos.
El problema ocurrió hace segundos, yo me decía "Sí tengo mi bitácora actualizada, pero dónde está?" y al realizar búsquedas (aunque lo hice mal pues debí buscar´'palabra dentro del archivo') los resultados sólo me mostraban los borradores, mi bitácora incompleta... WTF!!!! es que acaso no la había hecho?
En ese momento me "frikié" ... PERO DÓNDE MICHI ESTÁ EL DOCUMENTO!.. no me digan que NO lo hice!!!!!!!
Empecé a buscar en algunos directorios y al no estar en los que más uso, decidí recurrir a mi compañero, con quien habíamos hecho ese encargo... "dónde guardamos el archivo, te acuerdas?"
Felizmente mi compañero, por las actividades que realiza, sólo tiene acceso a ciertas carpetas de la Red, por lo que para él es mucho más fácil acordarse dónde están las cosas... "sí, está en la carpeta 06 xxxxx" ... ¬¬ Ahí bien lindos los archivos codificados (lo que permite que el nombre no sea muy extenso) y yo sin poder encontrarlos... Obviamente cuando le expliqué la situación, se mató de la risa.
No encontrar la propia información que elabora! ¬¬
Llevamos -entre muchos otros registros- la bitácora de las visitas y capacitaciones que realizamos a los proyectos y como estaba realizando un informe relacionado a la implementación de un sofware diseñado para administrar un tipo de información del proyecto, necesitaba mis apuntes en esa bitácora. Pero, dónde es que la había puesto?
Ya que mi unidad D ha sido destinada a una clase determinada de documentos, todos los borradores (es decir, cuando comienzo a escribir un documento) se encuentra en "Mis Documentos" ... apenas el archivo empieza a tomar forma, decido donde lo coloco en la Red que compartimos y le brindo un código según el tipo de documento que sea (dicho sea de paso, yo hice ese sistema de codificación, y no es que esté orgullosa, pero al menos funciona) y se alamacena en el directorio que corresponde. Sólo para salvar un poco mi pellejo diré que los directorios ´son una extraña adaptación de las áreas del PMBOK mezcladas con nuestros procesos de trabajo... lo que no siempre es práctico, pero ahí le vamos.
El problema ocurrió hace segundos, yo me decía "Sí tengo mi bitácora actualizada, pero dónde está?" y al realizar búsquedas (aunque lo hice mal pues debí buscar´'palabra dentro del archivo') los resultados sólo me mostraban los borradores, mi bitácora incompleta... WTF!!!! es que acaso no la había hecho?
En ese momento me "frikié" ... PERO DÓNDE MICHI ESTÁ EL DOCUMENTO!.. no me digan que NO lo hice!!!!!!!
Empecé a buscar en algunos directorios y al no estar en los que más uso, decidí recurrir a mi compañero, con quien habíamos hecho ese encargo... "dónde guardamos el archivo, te acuerdas?"
Felizmente mi compañero, por las actividades que realiza, sólo tiene acceso a ciertas carpetas de la Red, por lo que para él es mucho más fácil acordarse dónde están las cosas... "sí, está en la carpeta 06 xxxxx" ... ¬¬ Ahí bien lindos los archivos codificados (lo que permite que el nombre no sea muy extenso) y yo sin poder encontrarlos... Obviamente cuando le expliqué la situación, se mató de la risa.
Creo que ni cuando estaba con La Abejita manejábamos tantos archivos, aquí mi red está compuesta por más de 20 directorios principales, desagregándose cada uno de ellos en -digamos- subtemas y así...
Tampoco solíamos manejar muchas versiones del mismo documento; aquí mantengo las revisiones. Y aunque nos soluciona muchísimo que los archivos estén codificados (experiencias desagradables con los backups de los proyectos ya he sufrido) a veces dan una ganas inmensas de nombrar a los archivos con un nombre de más de 80 caracteres indicando de qué trata.
5 ene 2011
Las leyes de Ranganathan aplicadas a la Blogósfera
1.Los blogs son para leerse (y comentarse)
2.A cada lector su blog
3.A cada blog su lector
4.Hay que ahorrar tiempo al lector
5.La blogósfera, a pesar de todo, es un organismo 2.0 en crecimiento
*En las leyes originales cambien “blog” por “libro”
Para los que no están familiarizados con Ranganathan, pueden algunas referencias generales aquí, les comentaré que todo biblio (bibliotecario, bibliotecónomo, bibliotecólogo y documentalista) se conoce estas leyes. Un post muy bueno que hace tiempo leí fue en el Blog de Uvejota
Espero hayan tenido un excelente día!
2.A cada lector su blog
3.A cada blog su lector
4.Hay que ahorrar tiempo al lector
5.La blogósfera, a pesar de todo, es un organismo 2.0 en crecimiento
*En las leyes originales cambien “blog” por “libro”
Para los que no están familiarizados con Ranganathan, pueden algunas referencias generales aquí, les comentaré que todo biblio (bibliotecario, bibliotecónomo, bibliotecólogo y documentalista) se conoce estas leyes. Un post muy bueno que hace tiempo leí fue en el Blog de Uvejota
Espero hayan tenido un excelente día!
15 dic 2010
Mándenme a Macondo!! a mí! a mí!!!!!
Justo hoy más que nunca necesitaría hacer "FUSIÓN" con MH. Si tuviera también los conocimientos sistémicos -redes y servidores, además de algo de programación- me mandarían a la tierra de los Buendía (personales principales de la novela Cien Años de Soledad) a instalar y capacitar sobre una aplicación hecha a pedido de mi área en coordinación con el área de Sistemas.
Desafortunadamente a esta bibliotecaria le falta aprender cosas, cosas que dicen que no son de su especialidad, pero que a la larga, depende mucho de dónde y con qué tipo de información trabajas. Se dice que hoy en día se trabaja con equipos multidisciplinarios, así pasas a ser especialista en algo y no un erudito que tenga que saber de todo. En este momento estoy pensando que eso de equipos multidisciplinarios es un chiste que lo dijo alguien quien no quiso aprender más ¬¬
Un sólo profesional multidisciplinario es mucho más económico. Lo puedes enviar a cualquier proyecto o sede a capacitar, evangelizar, brindar soporte, entre otros. A MH y a mi no nos podrían enviar juntos a un proyecto, más si éste es lejos. Él podría hacer la instalación, pero no tiene ni paciencia ni metodología para capacitar; yo puedo hacerlo, pero si me aparece un problema técnico, no tengo con qué resolverlo.
¿Qué hacer?
Por ahora estamos intentando resolver el inconveniente sin tener que ir a Macondo (ni él ni yo) Mientras no esté preparado el servidor y la red (o el equipo de trabajo) casi nada puede hacerse. Eventualmente mi jefe preferirá hasta que trabajemos hasta en videoconferencia a llevarnos .. jajaja.. espero equivocarme. Yo quiero ir a ese proyecto!!! jeje
P.D. 1: Fusión es la técnica usada en DragonBall para unir las capacidades (o poderes) de ambas personas en un solo ser... era una técnica difícil por la precisión que se requería... por ejemplo...
Si YO fallara en la Fusión... quedaríamos así
Si MH fuese el que fallara en la fusión, quedaríamos así:
P.D.2: Ok. Macondo es una ciudad imaginaria... pero se entiende la idea? :)
11 may 2010
10 cosas que todo Biblio debería saber...
Algunas cosas que los biblios, es decir, los bibliotecarios o bibliotecólogos deberían conocer de su propia profesión, según mi percepción.
1. Buscar, encontrar, seleccionar, administrar y difundir información es nuestra misión SIEMPRE. ¿Habrá otras labores además de esas? sí, y eso hace de la bibliotecaología algo chévere.
2. Lo importante no es el libro, documento electrónico o el dato en sí mismo... lo importante es que el usuario lo obtenga cuando lo requiera.
3. Satisfacer las necesidades informativas de nuestros usuarios les ayuda a tomar decisiones.
4. Si la información que brindas es de calidad, lo más probable es que tu usuario tome decisiones acertadas.
5. La información es poder si y sólo si: es verídica, relevante, oportuna y accesible.*
6. Somos apoyo de la investigación y del investigador, pero de trabajo silencioso.
7. Las relaciones amicales y laborales con otros bibliotecarios en otras unidades de información serán de vital ayuda cuando no tengas el recurso informativo a la mano. Pide ayuda y la obtendrás.
8. Preferimos el opensource, compartimos lo que podemos, pero somos muy respetuosos de la información sensible. Todo puede tener una razón para la no divulgación. No eres dueño de la información.
9. Debes tener una definición completa y clara de lo que es e implica tu profesión... lo más probable es que las personas al conocerte te lo pregunten.
10. Si no sientes satisfacción al ver que un niño escoge un libro para leer, un escolar encuentre las respuestas de su tarea en la biblioteca, o un usuario dibuje una sonrisa en su rostro y diga: "Esto es lo que buscaba!" gracias a ti... escoge otra profesión.
Y obviamente, el "gracias" va a ser a veces implícito, quizás no te lo digan y no puedes obligarlos.
*El punto 5 proviene de las clases de A. Ponce. ... claro que no creo haberlo colocado exactamente igual... revisaré mis separatas! :D
1. Buscar, encontrar, seleccionar, administrar y difundir información es nuestra misión SIEMPRE. ¿Habrá otras labores además de esas? sí, y eso hace de la bibliotecaología algo chévere.
2. Lo importante no es el libro, documento electrónico o el dato en sí mismo... lo importante es que el usuario lo obtenga cuando lo requiera.
3. Satisfacer las necesidades informativas de nuestros usuarios les ayuda a tomar decisiones.
4. Si la información que brindas es de calidad, lo más probable es que tu usuario tome decisiones acertadas.
5. La información es poder si y sólo si: es verídica, relevante, oportuna y accesible.*
6. Somos apoyo de la investigación y del investigador, pero de trabajo silencioso.
7. Las relaciones amicales y laborales con otros bibliotecarios en otras unidades de información serán de vital ayuda cuando no tengas el recurso informativo a la mano. Pide ayuda y la obtendrás.
8. Preferimos el opensource, compartimos lo que podemos, pero somos muy respetuosos de la información sensible. Todo puede tener una razón para la no divulgación. No eres dueño de la información.
9. Debes tener una definición completa y clara de lo que es e implica tu profesión... lo más probable es que las personas al conocerte te lo pregunten.
10. Si no sientes satisfacción al ver que un niño escoge un libro para leer, un escolar encuentre las respuestas de su tarea en la biblioteca, o un usuario dibuje una sonrisa en su rostro y diga: "Esto es lo que buscaba!" gracias a ti... escoge otra profesión.
Y obviamente, el "gracias" va a ser a veces implícito, quizás no te lo digan y no puedes obligarlos.
*El punto 5 proviene de las clases de A. Ponce. ... claro que no creo haberlo colocado exactamente igual... revisaré mis separatas! :D
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