21 jul. 2008

Bájate de mi codo!

Pasé parte del sábado con el extraño de pelo largo. Me dijo que (sin necesidad de que se lo preguntara) el cierto acercamiento -el que yo me imaginaba- con una chica de aquí NO era más que TODO LO CONTRARIO. Es decir, es ELLA quien no se le despega, que puede ser muy chévere, pero llegado un momento no puedes bajártela de tu propio codo.

¿Cómo así? Pues no entendí bien. Eso de la confianza es algo muy delicado. Uno nunca sabe cuando está sobrepasando el límite de lo permitido, no sabes exactamente si estás cayendo bien a alguien o ya lo estás molestando. Y me di cuenta que poseo ese defecto. Claro que, yo siempre siempre digo que es culpa de la otra persona... en no dejar bien en claro los límites.

Ya lo decía mi amigo en su post, el Decálogo de la mujer Cojuda. Una mujer siempre anda fregando, según él, pero pienso es porque el hombre le gusta que lo frieguen (digo fregar en ves de jod..). También se me viene a la mente los mensajes de correo que siempre manda un amigo con los supuestos consejos para mantener a una mujer a su lado , o mejor dicho... aguantarla. ¿pero, para qué aguantar? ¿Es que acaso no le queda de otra al hombre que aguantar que una mujer lo mangonee, lo friegue, o que se le suba al codo? Sigo sin entender. [Al final del post ofrezco los links para visualizar tanto el post de mi pata como los mails de mi amigo]

Volviendo a lo del sábado, y a otro tema que mencionó el Extraño de pelo largo, pues estaba el "pecado por ser sincero" algo que sentimos que compartimos, tanto él como yo. Somos castigados por decirle en la cara a alguien lo que pensamos, en responder sin miramiento alguno "al que dirán" por mencionar tal o cual tema. Y si bien en un principio somos halagados por ellos, al final terminamos un poco excluidos.

Escribiendo esta última línea se me vino a la mente lo que sucedió hoy sobre la mesa. El sarcasmo abundó... y yo soy devota del buen sarcasmo, pero el buen sarcasmo no hiere, no agrede directamente. La Abejita se dio cuenta, pero la persona en cuestión no lo percató, o desarrolló lo que yo denomino "el síndrome de la indiferencia"... lo cual sirve en algunos casos, pero es un arma de doble filo, luego te puede volver vulnerable en exceso [experiencia propia]

Hay tantas cosas que salen como consecuencia de no decir directamente lo que sentimos, ya sea por miedo, por "respeto", por vergüenza o por lo que sea. Cierto es que cuando se lo digas a esa persona "Oye, me molesta lo que haces/dices" quizás quiebres algo en ella (o él)... entonces, aguantarás? ¿cuánto tienes que decir y cuánto callar?

Eso será una respuesta personal





Información adicional al post:
Link al Decálogo de la mujer Cojuda
Documento de la compliación de los mensajes de mi amigo sobre las mujeres


No les hará nada mal leerlos.. al menos para se diviertan un poco.