30 jul. 2008

Ya no soy tan chalaca como creía!

Martes 29 de julio, 5:45 p.m.

Fue el momento en que me convertí en parte de las estadísticas. Soy una más del montón de las mujeres en Lima (o Callao) a las que le roban la cartera. Y con la cartera se fueron documentos, dinero y celular.

Aunque claro, dinero es siempre recuperable (depende las cantidades), el documento lo tramitas, pero te aseguras de dejar constancia en la comisaría para evitar futuros y nada deseados problemas penales y/o criminales. Las tarjetas se bloquean al igual que el celular.

Lo curioso del asalto es que fue a pocos pasos de la casa donde viví aproximadamente más de 10 años de mi vida. En el Callao. Y no fue en Los Barracones sino que fue cerca a la cdra 33 de la Av. Colonial, en una urbanización considerada "ficha" del Callao... supongo que ahora ya no lo es.

Salí de la casa de mi tío de la mano de mi sobrino, al pasar un pequeño parque vimos a dos sujetos. Todo normal hasta ese instante. Antes de cruzar la auxiliar de la av. fue en donde nos detuvimos por dos segundos y cuando vi a uno de los chicos casi a mi costado y me dije: "Problemas"... apenas si había terminado de pronunciar mentalmente la última sílaba de aquella palabra, y con una sola mano para sujetar el bolso ya que en la otra tenía la mano mi sobrino, el sujeto me arrebató (término policial que en el siguiente post comentaré) el bolso. Supongo que lo que le llamó la atención del bolso fue la diploma que había llevado para que mi tío la viese (ésa era la razón por la cual fui a su casa). Entonces fue que volteé a verlos y grité "Oye imbécil"... aún en esos momentos de descontrol no podría mentarle la madre. Por lo visto no se disponían a correr por lo que mi sobrino y yo empezamos a perseguirlos. ¿En qué cabeza es útil corretear al bandido? Quizás en la cabeza de un hombre que piensa que sí puede alcanzarlos y hasta darle una paliza. Yo sabía que era inútil, pero sin más mis piernas se movían.

Habremos corrido unos 50 o 60 metros, había una pareja que cruzaba y andaba cerca de los asaltantes, pero nadie en su sano jucio pretende arriesgar su intergridad por algún desconocido. Volteamos la esquina y un carro color plomo los esperaban. Increíblemente yo alcancé el carro, lo que no alcancé fue la puerta. Golpeé el vidrio trasero del carro y visualicé la placa, lo que segundos después ya no pude recordar mas que la letra "H". El carro partió y yo cogí la mano de mi sobrino Adrián, nos regresamos a la casa de mi tío. Una mujer salió de su casa y dijo: "qué ha pasado?"... "me han robado", le dije.

Llegamos a casa de mi tío y contamos lo sucedido. Comenzaba el servicio de inteligencia en el bloqueo de las tarjetas. Tenía una adicional de una tienda por departamento cuyo titula, mi prima, la tenía con toda la línea a gastar y como se habían llevado mi dni era fácil el robo. Luego bloqueé mi tarjeta del banco donde depositan mi salario. Luego llamé a mi prima mayor para que bloqueara el celular y otra tarjeta de crédito, no mía, pero mejor era asegurarse.

De las cosas que se robaron, como ya mencioné, sí tenía dinero y era considerable. Desequilibran mi estado financiero, pero no me dejan en la quiebra. Ahora debo esperar a tramitar mi dni y recuperar mi tarjeta del banco, que son las cosas más importantes y con las cuales puedo estabilizarme económicamente. Luego de esas cosas, lo que más extrañaré es mi USB, eso sí me importaba. Claro, a una Epecialista en Ciencias de la Información, lo peor es que te roben INFORMACIÓN. Algunos dirían.. "y tu diploma?, eso no importaba?".. sí algo, pero era un pedazo de papel el cual tarde o temprano iba a honguearse o pudrirse con la humedad al igual que mis otras diplomas. Lo de valor sería la copia certificada, y ésa aúnla tengo en mi poder.

Chalaca.. y me robaron en el Callao. Sandro y JD ya pueden decir que estamos en las mismas y ahora me tengo que cuidar hasta en donde me sienta en casa.