12 mar. 2009

De vuelta a la universidad



Yo quería que el jueves fuese mucho mejor que el miércoles. Y en parte lo fue. Sólo que cuando salí de la chamba 1 y llegué a la chamba 2, los ánimos no estaban del todo buenos. La gente andaba apagada y las cosas movidas (literalmente). No entendía bien lo que pasaba. Si bien desde hace una semana andamos con las remodelaciones, las clases comenzaban el jueves 12 (hoy) y la biblioteca tenía que estar lista. Y entonces empezaron a parcharnos: pusieron los módulos de lectura, acabaron con la pintura por los lados que se ve, pero cuando vinieron algunas autoridades, se armó el cambalache al ver las salas de investigación con una alfombra vieja y no terminadas.

Bueno, en ese momento no sabía lo que lo que había pasado durante el día. Cuando llegué, los chicos estaban preocupados pq debían movilizar una zona (donde justamente estoy trabajando con otras personas más) pq faltan un montón de detalles. M, una de las coordinadoras estaba triste y cuando había saludado a la jefa, ésta estaba apagada, molesta.

Luego estuve con otros compañeros y con M, cuando ella nos preguntó dónde era la cuadra 18 de la Av Arequipa y si había institutos por ahí… luego me preguntó qué av era la que cruzaba esa cdra, y luego de buscarle la información en la guía de calles, le dije que era la Av Canevaro. M puso su mano sobre mi hombro y me dio las gracias, como si hubiera hecho algo inmenso, algo que la reconfortaba del todo.

Luego se fue la jefa y empezaron a irse los demás, fui a ver a la NO-secre , amiga mía, y le pregunté qué cosa había pasado… y me dijo sobre los problemas con las remodelaciones y el mal humor de la jefa durante el día… “la gente sólo está un poco cansada, además con esto de las remodelaciones, como que se nota que no nos toman en cuenta”

Luego salí a comprarme una cocacola a la maáquina expendedora. Me di cuenta que como primer día de clases, había un c*** de gente.. era horrible… me sentía como cuando el martes había salido a la Av. La molina y vi a toda la gente en los paraderos, personas que venían del Estadio y que invadían las calles, ese día llegué muy tarde a casa.

Volviendo a la universidad, yo, caminando entre tanta gente, empecé a mirarlos como cuando hago mis descripciones, pero era tal la variedad que terminé mareada. Sólo diré que vi dos hombres muy "bonitos" de rostros, aunque no les daría el adjetivo de guapos. Y entre las mujeres, había para todos los gustos: las delgadas, las chatas, las altotas, las gringas, las de rulos, las chicas que se arreglan y por eso quedan lindas y las bellas que por más que no usen ningún tipo de maquillaje o usen ropa muy sencilla, no hay forma que no queden hermosas, sólo una captó mi atención pq sus facciones eran muy finas, tenía un aire a Mónica Santa María pero más delgada... talvés fue una sugestión debido al post que mi amigo Man in the Box le había dedicado en su blog

Para ponerles una idea de cómo era el escenario en mi camino hacía la maquina de bebidas: imaginen que es la típica escena de escuela estadounidense en donde hay un pasadizo amplio y largo con gente caminando, conversando, haciendo bulla.. con los salones a los costados… sólo faltaban los casilleros!!

Llegué a la máquina y me di con la sorpresa que los malditos, digo, la people se había acabado todas las gaseosas… chess.. al voltear mi mirada a la máquina de dulce leo en la pantalla electrónica: Crédito S/0.30 … alguien había dejado 30 céntimos para gastar!!! Agregué una moneda de 50 cents y saqué una galleta, luego me fui a la calle a comprar mi gaseosa.

Cuando estuve devuelta en la biblioteca, empecé a avanzar unas cosas y M con J se fueron. M siempre al despedirse me dice: “cúidate mucho” … siento como si supiera que algo malo fuese a pasarme y por eso me da su protección cuando se despide.
Luego D me dijo ”voy al baño!”… y el pendeivis se desaparece por una hora. Totalmente sola… pq el sr T y E habían salido también.. como a los 40 min viene E y se pone a arreglar unas cosas, en eso, escucho que alguien por detrás me dice “estás solita?” y creyendo que era E le digo en broma “sí, solita, triste y abandonada”. Él rie y yo volteo y me doy con la sorpresa que era el hijo de la jefa… chesss!

En eso, el chico.. que debe estar por sus 21 o 22.. me pregunta qué hacía y le contesto mostrándole lo que hacía en el sistema. Luego me pregunta hasta qué hora me quedaba y dónde vivía, normal, le respondo… se sorprende al saber que vivo tan lejos de ahí.. en fin.

Luego se va y yo le cuento a E lo que había pasado (mi confusión) y nos ponemos a reir. Luego llega el sr T y D, se ponen a conversar y yo comienzo a escribir esto.

A un minuto de las 10 – ahorita mismo- termino este relato. Es hora de ir a casa.