26 jul. 2010

Los Vecinos de Mi Madre... 15 años después

Un día como hoy, hace 15 años, yo estaba en el puesto de comida de mi madre junto con Armando y Luis (mi hermano), mi madre yacía en el Hospital desde un par de días antes, la última vez que la vi era cuando se la llevaban justamente al nosocomio.

Siendo las 3:30p.m. aprox. Armando recibe una llamada, quedó por unos segundos en shock pero a la vez resignado. Lo entendí: mi madre había fallecido.

Ese mismo día por la noche la velaban en la casa de mi tía, no la quise ver dormida; es decir, sin vida. Al día siguiente se la llevaron a su nueva casa, donde vive allí desde aquel entonces.

Lo que sigue después es historia algo conocida, así que no pienso comentarlo, ni pretendo ser repetitiva. Quería escribir sobre la morada de mi madre, aquella ciudad de almas, de flores, de polvo... aquel lugar que llamamos cementerio.

Mi madre se encuentra en un cementerio del Callao. El cementerio se convierte en una especie de ciudad de otra dimensión, en los cuales son que habitan allí comparten espacios ordenados por pabellones. Los más "pudientes" tiene una casa para ellos mismos.

Hace unos meses cuando fui a visitarla, noté que sus vecinos de al lado tenían una "X" pintada sobre el nicho. ¿La Razón? Creo que el morador, o mejor dicho la familia, incumplió en el pago del espacio. Unos pisos más abajo de mi madre se haya un Betancourt y más abajo, un personaje que participó durante la época de la independencia. Un piso màs arriba yace otra dama fallecida por un resistente cáncer de colon... un poco más a la izquierda yace la madre de una amiga de mi prima. Más lejos, en otros pabellones, se encuentra mi abuelita (de cariño) Fidela y su hija, mi tía Rosalía.

Una de las cosas curiosas que me he percatado en esta ciudadela es el fervor con que cuidan algunos familiares la última morada de sus seres queridos:


* Para un ferviente hincha, la casa puede ser rosada (Boys), crema (U) o azul y blanco (AL)
* Para religiosos, imágenes esculpidas con gran delizadeza.
* Para los cumpleaños, algunos familiares traen globos que colocan sobre los nichos de los vecinos del cumpleañero y se realiza practicamente un fiesta.
* Las infaltables tarjetas musicales durante las fechas del Día de la Madre, Día del Padre o Navidad.
* Hay casa bien cuidadas, hay otras que dejan mucho que desear, hay otras que están con una puerta de vidrio y una llave. Muchas veces los familiares consideran sólo hacer un esfuerzo para hacer un bonito nicho con flores artificiales y olvidarse hasta que la chapa de la puerta se oxide. Nadie más vuelve a abrirlo.

Yo le debo una renovación de la fachada a la casa de mi madre. Espero poder brindársela en noviembre. No quiero dejar de lado el espacio para colocar flores porque es algo que me gusta hacer.


A pesar que me gusta todo este ritual de ir al mercado y escoger flores, comprar agua, alquilar el servicio de un trabajador con su escalera para finalmente quedarme hablando con mi madre... no quisiera dejar que alguien lo haga por mi. No quiero pertenecer a una ciudadela de huesos, polvo y flores... me gustaría contaminar.. ejem, ejem, digo... recaer sobre las olas del mar, o sobre grandes alturas en la Sierra... es una manera de creerse omnipresente y de sentirse libre... claro, si es que algo podemos sentir cuando ya no pertenecemos a este mundo.