27 dic. 2018

Percepciones de Navidad

Este post se trata sobre la percepción que tenemos de Navidad: antes era mejor o lo es ahora?

En las empresas era un gran esfuerzo hasta hace unos años, armar su propia canasta y prepararla para cada uno de sus empleados. Recibir esa tina con celofán hacía tan feliz a las personas, que incluso nos olvidábamos lo incómodo que era trasladarlo si no poseías tu propio carro. Actualmente, los supermercados y otros proveedores se encargan de preparar canastas (en cajas más llevaderas) para entregar por igual a sus empleados. Dependiendo de la capacidad de la empresa, la caja contenía lo básico (panetón, champagne y chocolate de taza) o contenía mucho más elementos como golosinas, duraznos en lata, víveres, etc.

En mi chamba, la practicidad es la consigna. No nos entregaron canasta, ni caja, ni un vale de alimentos: nos depositaron dinero. Un dinero del cual podríamos disponer para lo que queramos, incluso si fuera para pagar una deuda.

Del lado del que recibe, nos parece que esta es la mejor forma. Nosotros elegimos, no tenemos que cargar nada, no tenemos bultos que llevar; sin embargo, existe la percepción que la Navidad ya no es como antes, ya no es mejor. Y es que cuando la gente recibía en especias (víveres, panetón) suele compartirlos con otras personas, pero si es dinero, lo más probable es que no lo comparta con alguien fuera de su familia.

El otro día nos encontramos con el señor que lava carros en el edificio. Su percepción era que la navidad no había mejorado para él porque, en otros años, la gente para la que él trabajaba limpiando sus autos, le regalaba un panetón, o algo de su canasta. Sumando detalle a detalle, el propio lavador de autos conseguía un extra por su trabajo en Navidad y podía compartirlo con su familia. Hoy por hoy, eso ya no sucedía.

Siempre hay dos lados de cada situación, en especial en el tema de la percepción de un bienestar. El señor lava carros seguirá creyendo que las navidades no han mejorado porque él ya no recibe lo que recibía antes. Y para otros, la situación solo ha cambiado y a veces, hasta mejorado.

17 dic. 2018

Trabajo para Biblios. Parte dos: Qué hacemos en bibliotecas?

En el post anterior comenté dónde trabajamos los biblios, hoy les explicaré qué actividades hacemos los bibliotecólogos según el tipo de Unidad de Información en la que laboramos.

Había un grupo grande de biblios que trabajan en Bibliotecas Universitarias, y partiré desde este caso, para indicar qué actividades podríamos realizar: Lo más conocido que hace un bibliouniversitario es atender de cara al usuario. Esto quiere decir, hace trabajo "bibliotecario", te entrega el libro que solicitaste a través del buscador y te lo recibe una vez que terminas de consultarlo. Y uno dirá: "Para eso se estudia?, para entregar libros?". Pues sí, la atención al usuario (o comercialmente llamado atención al cliente) es un proceso importante y necesario. Nos hace desarrollar habilidades interpersonales alucinantes, nos enseña empatía y casi casi telepatía, porque sino cómo creen que terminamos dándoles el libro rojo y grueso que solicitaron la semana pasada?

En la biblioteca universitaria también hacemos otras actividades, como los procesos técnicos. Cómo creen que en ese catálogo que tiene tu biblioteca pueden aparecer 30 libros sobre administración, y de esos treinta, 25 también son de economía, 4 de ellos escritos por el mismo autor?. Creen que pasamos el lector de barras del libro y automáticamente se ingresa todos los datos al catálogo?. No. Eso lo hacemos nosotros: tenemos que describir todos los aspectos del libro para crear una base de datos, colocar las palabras controladas por las cuales probablemente los vas a buscar y a veces hasta debemos hacer pequeños resúmenes de los libros para que no te sientas mal cuando el libro que sacas, no era lo que precisamente estabas buscando.

A veces tienes usuarios que simplemente no saben lo que están buscando. Un catálogo no les sirve para nada. Entonces, tú eres su Google. A esta actividad le llamamos "Referencia". Un biblio referencista termina por darte una serie de fuentes de información (no solo libros) sobre el tema del que quieres realizar una investigación. Lo practicamos con alumnos tanto como los profesores. Gracias a nosotros (estoy exagerando), el docente tiene con qué complementar su sílabus de curso.   

Adicionalmente, nos especializamos en inventarios y estadísticas... y es que, aunque proclamemos que el usuario es lo más importante para nosotros, nos pagan también por cuidar los libros. No podemos hacer que la Universidad se arrepienta en invertir en libros y en bases de datos a texto completo (léase libros y artículos completos en PDF) cada vez más actualizados y especializados si nota que éstos se pierden o no se consultan.

Terminando con las actividades en una biblioteca universitaria, se encuentra el aspecto de la gestión: saber cómo va a funcionar nuestra biblioteca, qué presupuesto va a requerir, qué bibliografía tendrá prioridad, cuánto personal vamos a necesitar, qué eventos vamos a realizar en el año (lúdicas, ambientales, conferencias, actividades deportivas, ferias de libros, concursos, etc). Así es que algunos biblios terminamos por especializarnos como administradores y organizadores de eventos.

Cambiando el lugar de trabajo, por ejemplo, en las bibliotecas escolares o bibliotecas públicas, se repiten todas las actividades antes descritas, pero en vez que la realicen un grupo de 10 o 15 profesionales, lo hace un solo bibliotecólogo.... y si tiene suerte, con algunos practicantes de la carrera o con trabajadores nombrados del Estado que terminaron su carrera laboral en la biblioteca de la institución.

Como ya se me hizo largo el post, en el siguiente seguiré contando las actividades que realizamos en Archivos o Centros de Documentación y otros casos menos frecuentes.

13 dic. 2018

Trabajo para Biblios. Parte uno: Dónde?

Cuando le digo a la gente que soy Bibliotecaria o Bibliotecóloga, lo primero que les viene a la mente es que soy alguien que ha leído muchos libros. He leído algunos, sí, pero mi flojeritis me cambió por una persona que cultiva el tsundoku y mi colección de libros sería mucho más inmensa si no hubiera estado en crisis financiera. Dos veces vendí libros en lote  al "Comprador de Libros a domicilio" y por Facebook vendí un libro a un hombre de unos 50s que parecía que quería salir conmigo, pero conseguí que primero me compre el libro y mi desinterés y aburrimiento hicieron el resto. (O sea, ni insistió para salir).

Luego piensan que trabajo en una biblioteca. Ok, eso es lógico, pero los Biblios (así nos autodenominamos) podemos trabajar en tanto... en tantas ramas afines y algunas no tan afines, les cuento:

Hay de los que trabajan en el fomento a la lectura, como mi amiga Sandra Linares, que a través de una pequeña librería infantil andante, también se especializa en cuentacuentos y hasta ha formado una red de bibliotecarios escolares en Arequipa.

Siguiendo con el tema de la lectura, hay biblios que se vuelven escritores. Terminan contando experiencias o tratan de hacer libros para la carrera (vergüenza ajena por esos escritores biblios que plagearon) o algunas, como Paola Padilla, se especializa en literatura infantil. Notable por dónde se le mire.

No tan lejos de la labor del fomento a la lectura se encuentran los Biblios que trabajan en bibliotecas escolares. Muchos de estos profesionales terminan volviéndose docentes (llevan la carrera y todo), complementan sus profesiones, hasta sacan otros grados en educación (Mg, Phd). Tengo, por ejemplo a unas amigas en el colegio de la Presidencia, y tienen que viajar de Comas a Chosica todos los días.

Hay de los que trabajan en bibliotecas municipales: éstos son los más guerrerazos. No solo tienen que luchar con la precariedad en presupuesto que implica trabajar para una entidad del Estado, sino que muchas veces no se tienen ni las mínimas condiciones para existir como local de biblioteca. Oh sí, siempre "la biblioteca es un elemento importante para la cultura dentro de una ciudad", pero a la hora de la hora, ninguna autoridad realiza acciones notables para mejorar las bibliotecas. Hay algunos estímulos legales que brindan algo de presupuesto a las bibliotecas; entonces, ahí entra las capacidades de gestión de los Biblios, como mi amigo Sandro Tucto, en la Biblioteca Pública del Callao.

Luego están los biblios más académicos, aquellos que trabajan en Universidades. Aquí tengo un montón de amigos: Juan Diego en la PUCP, Milagros en la Usil, Abraham en la Villarreal, Jimmy y otros en la UPC, Ann Juliett y Ricardo en la UPN... y muchos más. La mayoría de ellos trabajan en equipos con otros biblios. Algunos de ellos ya ocupan puestos de coordinadores o Jefes, como el caso de Roxana en la UCAL.

Rara vez, pero no digo que no pase porque se nos necesita, los Biblios tenemos que mudarnos fuera de Lima para trabajar en provincias ya sean en Bibliotecas universitarias u otro tipo de biblioteca. Tengo una conocida, cuyo nombre ya olvidé en la Universidad Continental y la pasa más en Huancayo que aquí; o como mi amiga Brenda que se fue a vivir por varios años a Trujillo trabajando para la UPN. Tengo entendido que un amigo estuvo en una universidad en la selva, pero su caso es curioso porque se puso estudiar contabilidad y ya se tituló.

Las ciencias de la información no solo son bibliotecas, sino también archivos o centros de documentación. En el caso de Archivos, tenemos competencia con los propios archiveros de la ENA (Escuela Nacional de Archivos) o la reciente Sedes Sapientiae que tiene la carrera de Gestión documental. Muchos de los amigos ya mencionados antes trabajaron en un archivo. Un caso particular es una amiga Elena, que trabajó para JJC en su Archivo por casi 9 años, ella prácticamente lo organizó desde cero.

Cuando hablamos de centros de documentación, solemos referirnos a una especie de híbrido entre biblioteca y archivo técnico. La documentación que debe gestionar este centro, debe ser la propia generada en la organización y suele ser estos centros en los que yo me he especializado. Primero en Proinversión, luego en Cosapi, en Indeci, en JJC y ahora en mi nueva chamba.

Ya he escrito mucho sobre DÓNDE podemos trabajar, en el siguiente post, les contaré en QUÉ actividades podemos desarrollarnos.




10 dic. 2018

A dos semanas de Navidad

Quiero aprovechar los minutos que me quedan para escribir en el blog. Y ya que se acerca la navidad, sería bueno escribir sobre ella. Lo primero que se me ocurre preguntarme es ¿Por qué me gusta la Navidad?

No entiendo qué me gusta de la Navidad. Dado a mi naturaleza egoísta y materialista, debería decir que es por los regalos. Pero me ha ido muy mal en ellos: cuando era niña hice EL BERRINCHE cuando mi prima mayor recibió una peloncita tamaño natural, mientras yo recibí una miniatura. Además, ya de vieja, no ha habido regalo alguno que me haya gustado de los intercambios o de los amigos secretos como para hacer que esta época del año valga la pena (pero sí hubieron algunos muy útiles!)

Tampoco creo que sea por el tiempo de familia. He crecido con familia de comerciantes y las fiestas solo significaba más trabajo. los 24 llegábamos a las 11 de la noche, a duras penas para bañarnos y decirnos "Feliz Navidad", cenar y dormir. ahí se acabó todo. Ni que decir el 25, ese día también se trabajaba.

Creo que a pesar de las dos anteriores razones, valoré siempre que los que vivíamos en la casa, la pasábamos juntos la noche buena. Y, algunas veces, invitábamos otras familias completas.

No sé cómo será este año.Si mi hermano querrá pasarlo conmigo o en Huaral. O si mi tía renunciará al pavo porque cada vez somos menos personas y resulta un desperdicio de comida. Ya no habrá niños, salvo inviten al menor de mis primos y tampoco es que sea muy pequeño, ya tiene 12.

Faltan 2 semanas para Navidad. Y lo mejor es... que el 24 es un lunes. Al menos un lunes menos que ir a trabajar!