29 oct 2025

Recuento tempranero del 2025

 Solo quería dejar por escrito algunas cosas que han marcado mi 2025 y que afectaron varios aspectos y rutinas. 


Para comenzar en enero, cuando todo parecía comenzar bien, pues a mediados me dicen: Ivonne, hasta este mes te quedas en la compañía. Luego de más de 6 años de rutinas oficinistas, se dio pase a otro esquema completamente distinto. 

Febrero: el primer día del segundo mes del año, el esposo de mi tía, quien había estado en idas y vueltas del hospital, cerró sus ojos al sueño eterno. Todo lo de ese mes fue en relación a eso hasta la misa del mes. 

Marzo: no me puse a buscar ningún otro empleo en febrero porque se pasó rápido, pero tampoco quise hacerlo con mucha rigurosidad en marzo porque quería llegar al concierto de Stray Kids  (12 de abril) sin ningún tipo de inconveniente.

Abril: Tuvimos el concierto de Stray Kids al cual fui con entrada VIP que incluía el soundcheck. A pesar que fue a hacer mi cola desde las 9am, ya habían fans que habían pasado la noche, así que no fui de las primeras, pero no estuvo mal la ubicación que tuve. Luego de eso nos fuimos de viaje a Huancavelica con mi tía y mi hermano gracias a un trámite, pero que nos sirvió para conocer una nueva ciudad. 

Mayo: Día de la madre, full envío de CVs y postulaciones a convocatorias para Entidades nacionales. 

Junio: la verdad, no recuerdo xD pero debe haber sido muy parecido a mayo

Julio: Igual, solo que con feriados. Debe haber habido algún otro viaje pero no recuerdo

Agosto: Para finales de este mes vino mi sobrina de viaje y nos fuimos con ella y  mi tía a Tarapoto en un viaje express. Justo antes del viaje, me llaman de mi anterior trabajo (otra área) para poder hacer dos entregables específicos. Pedí verlo al regreso del viaje y desde setiembre inicié la consultoría.

Para hacer un paréntesis, en ninguno de los meses dejé de estudiar algo. Siempre en virtual, pero la mayor parte de veces sincrónico y otras asincrónico. Además de eso, combinaba mi tiempo con el deporte que practico. Puede decirse que uno deja de tener que hacer actividades repetitivas como ir todos los días a una oficina y realizar tareas, pero cuando eso cambia no es que te quede espacios inmensos para hacer nada, sino que te das cuenta que son fácilmente llenadas por otras actividades que no podías hacer por la rutina anterior (ir al doctor, trámites, visitar a la familia, enviar cvs, pasar por procesos laborables y una infinidad de actividades más) 

Setiembre: solo enfocada en los entregables de la consultoría y en las clases. Todo chill, todo tranqui hasta la hecatombe. Entre la 2da y 3ra semana, nos llega la comunicación de que la universidad (en realidad, la facultad) quería que sus egresados obtuvieran su grado académico (mi magíster) y se inició la recopilación de datos para clasificarnos en qué etapa del proceso de presentación del proyecto de investigación nos encontrábamos y en base a eso nos pusieron en talleres. Se venía lo bueno. 

Octubre: el 6 o 7 de octubre me llamaron porque el arquitecto con quien había trabajado me recomendó para un proyecto de "Gestión del Conocimiento", entonces tanto como el arquitecto como yo cuando me llamaron hicimos la mención que no era ni arquitecta ni ingeniera, pero cuando se refería a GC es algo que podía entender. La verdad pensé que no me aceptarían porque tampoco sé de costos, pero al final sí lo hicieron y así como si nada tenía un segundo "trabajo". Además de eso, una persona se contactó conmigo para ayudarle en su tesis. Intenté comenzar a ver también eso pero ya no podía con los tiempos y tuve que rescindir de esa entrada. 


Seguimos aún en octubre, pero los tiempos están muy ajustados. No me alcanza los tiempos para avanzar mi proyecto de investigación y mi cerebro no funciona pasado las 9 o 10 pm por lo que trasnochar no está en mi vocabulario y es imposible realizarlo. Esa incapacidad, que puede ser por mi edad, o por ser más una "morning person", también tiene que ver con un factor médico: tengo anemia, mas que por deficiencia de hierro, es por deficiencia de ferritina (la proteína que lo transporta). La hematóloga dice que ya me voy a quedar así y cada cierto tiempo voy a necesitar hierro vía intravenosa. Es medio frustrante no poder ser tu versión 100% de batería, sino al 70% en su máximo. Pero es lo que hay por ahora. 


Y bueno, queda noviembre y diciembre. Con qué más me va a sorprender este 2025 atípico? o podría decir que esta irregularidad será mi nueva constante de aquí en adelante? No sabemos. 


17 oct 2023

Bucket List

 A veces parece que las cosas se dan porque se está acabando el tiempo. Sin querer, todo se alinea. 

22 sept 2020

Las frases que tu jefe nunca debe decir y las que le gustaría escuchar siempre

[Este es un post reciclado, un copy paste de 2 artículos de Gestión de hace muchos años] 


Las frases prohibidas: 
Aunque la intención del superior podría ser la de mejorar las cosas para el equipo, una frase imprudente podría propiciar que la situación empeore. Por lo tanto, hay comentarios que el jefe solo debería ahorrarse. Algunas observaciones efectuadas por los jefes podrían ser contraproducentes, por lo que la mejor estrategia es simplemente ‘morderse la lengua’. Estas son, de acuerdo al portal INC, las 16 frases prohibidas: 

1. “Siempre lo hemos hecho de esta forma”. Esta no es la actitud adecuada ante una alternativa de solución. Solo es la razón que podría brindar un jefe para evitarse la tarea de repensar en una situación. Así no logrará innovar. 
 2. “Sólo resuélvelo.” Con esto el jefe solo se quitará un peso de encima, pero lo pondrá en las espaldas de otro. La labor del superior inmediato consiste en orientar a sus empleados, cuando éstos tienen dudas acerca de cómo hacer las cosas. 
 3. “No tengo tiempo para esto.” Puede ser frustrante cuando los empleados ejercen presión, pero la función principal del jefe es asegurarse que sus subordinados puedan encargarse de sus propios trabajos y, para conseguir esto, debe encaminarlos. 
 4. “¿Crees que estás estresado?” Si el superior instaura en su equipo una suerte de competencia para ver quién anda más estresado, sin duda, está poniendo en riesgo la fortaleza mental de sus colaboradores. 
 5. “¿Es esto lo mejor que puedes hacer?” Un empleado jamás se sentirá bien al escuchar estas palabras. Es necesario usar tácticas de motivación verdaderamente eficaces. 
 6. “Hazlo cómo te digo.” Es posible hacer esta observación con niños, pero los colaboradores necesitarán saber el “qué”, “por qué” y “cómo”. 
 7. “Siento interrumpir tus vacaciones, pero…” Si algo va mal, mientras que un empleado está de vacaciones, el jefe solo debe atribuírselo a su pésima planificación. 
 8. “Tu predecesor hizo un mejor trabajo.” Este es un comentario demasiado tonto. El jefe solo logrará que el colaborador se sienta mal y reducirá, por ende, las posibilidades de que incremente su rendimiento, al menos, en ese momento. 
 9. “Tienes suerte de tener un trabajo.” Al oír esto, los mejores empleados comenzarán a buscar un trabajo diferente, donde se sientan más valorados. Esto puede ocurrir, igualmente, con los trabajadores promedio. 
 10. “Esa idea es tonta.” Un comentario de este tipo, sobre todo cuando se menciona durante una sesión de lluvia de ideas (brainstorming), solo propiciará que, en adelante, el colaborador prefiera quedarse callado antes ofrecerle otra idea. 
 11. “Estás haciendo un trabajo pésimo.” Cuando los empleados están naufragando, el jefe tiene que tirarles una cuerda, no insistir en que están a punto de ahogarse. En otras palabras, se trata de motivarlos, no de hundirlos. 
 12. “Te veo guapo/a hoy.” Aunque el superior pueda decir esto con buenas intenciones, será mejor que no se arriesgue a que sus palabras sean interpretadas de manera negativa. 
 13. “¿Qué te pasa? (en referencia a un error laboral).” El profesional podría tomarlo como algo personal. Un comentario así podría enfríar una relación de trabajo. 
 14. “¿Por qué eres tan vago?” La crítica debería abordar aquellas conductas que la persona necesita cambiar, no temas de carácter o personalidad. 
 15. “Sabía que fallarías.” Si el jefe sabía que el empleado cometería un error, ¿por qué le asignó entonces ese proyecto? En este caso, el superior necesita conocer los beneficios de la delegación efectiva de responsabilidades. 
 16. “Te lo dije.” Si el jefe era consciente de que el empleado quería hacer algo de una manera que no funcionaría, es precisamente el superior el que debería responsabilizarse de las consecuencias. 

  Las frases encantadoras (para recibir de los colaboradores) 
A los superiores les agrada enterarse de buenas noticias, les fascina aún más saber que sus empleados son innovadores y no dudan en tener iniciativa para poner en marcha algún proyecto interesante. Conoce a continuación las siete cosas que más le gustaría escuchar a tu jefe, para que así sepas cómo comunicarte de una mejor manera con él en el día a día, de acuerdo a Forbes. 

 1. “Ya está acabado el trabajo” Si no le comunicas a tu jefe que ya has acabado la tarea, puede pensar que aún quedan cosas pendientes. Es mejor tranquilizar a tu superior diciendo que ya está solucionado el trabajo. 
 2. “Traigo buenas noticias” Ser fuente de buenas noticias siempre es algo positivo. A tu jefe siempre le gustará escuchar a alguien portador de cosas buenas para la empresa. 
 3. “Yo lo hago, no hay problema” Seguramente tendrás un montón de compañeros que se quejan cada vez que le asignan una tarea. Tu jefe estará cansado de que le pongan reparos para no realizar algunos proyectos. No seas de esos, intenta estar siempre disponible para ayudar. 
 4. “Estoy arreglando el error que cometí” Nadie es perfecto y todos cometemos errores. Confiesa tu fallo al jefe, pero una vez ocurrido el error, pon todos los sentidos para buscar la solución. 
 5. “Tengo una idea” A los jefes les gusta que los empleados tengan iniciativa. Comparte con él tus ideas para contar siempre con su opinión al respecto. Puede que alguna las desestime pero valorará que hayas propuesto nuevos proyectos. 
 6. “He encontrado una forma más barata de hacerlo” Por muy duro que trabajes, a los jefes realmente les interesa que la empresa gane más dinero y que se reduzcan los costes. Puedes ganar muchos puntos positivos ayudando a la compañía a optimizar beneficios. 
 7. “Pondré todo mi empeño en que salga bien” Es importante que tu jefe note que te interesas por el bien de la empresa. Haz que sepa que te tomas las cosas en serio y que te esfuerzas para que las cosas salgan de la mejor manera posible.

4 nov 2019

Las lecciones de Aggretsuko. Vol. 1

Hola!

Con las ganas de escribir en el blog, pero sin muchas ideas sobre qué escribir, me animo a contarles las lecciones que he encontrado en una serie animada japonesa que se transmite por Netflix llamada Aggretsuko.

Si no sabes de qué va Aggretsuko, te paso el link al Wikipedia y, obviamente, puedes usar Netflix para ver tú mismo la serie. Son 2 temporadas de 9 o 10 capítulos cada una y ha quedado pendiente un tema importante en la vida de Retsuko, por lo que los fans estamos más que interesados en que se estrene la tercera temporada.

Para comenzar, la primera lección de Aggretsuko que yo he podido percibir es esa extraña idea de que el trabajo (común y corporativo) se toma como una de las metas en la vida. Para los que estudiamos más de 4 años una carrera, probablemente así lo sea, pero nunca, NUNCA, debe ser la única meta o el final del camino pactado que llamamos destino.

Retsuko entra a trabajar a los 20 años al área de contabilidad de una empresa comercial. Con todo el ánimo y esperanza que le da la juventud; sin embargo, han pasado 5 años y descubre que solo vive una gran rutina que nunca la llena. Como toda historia, Retsuko empieza a vivir algunos quiebres en su vida que le dan a la historia la chispa y que a la vez nos vemos identificados.

LECCIÓN 1: Tu vida no es (nada más que) tu trabajo.
LECCIÓN 2: La rutina laboral no es buena (mata el alma y la envenena... jaja)

Post cortitos, para que no se me duerman!


5 sept 2019

Vómito Narrativo Vol. 3

Érase una vez...
María Lopez (36) había dejado su trabajo corporativo por un semestre sabático de meditación en la India y luego de eso, un proyecto comercial que le permitiera subsistir y tomar descansos o manejar sus tiempos. La vida no me dará más: Tengo una casa, un perro y 2 gatos, no voy a tener hijos ni pareja, no tengo gastos importantes, terminé de pagar los préstamos educativos el año pasado. Me dedicaré al negocio de la lencería al por mayor y menor. Compraré un puesto en un mercado grande y eso es todo. Quizás, en unos 3 años sí necesite de un auto, pero uno de segunda bastaría.

María vivía con su padre ya mayor y su madre había fallecido hace 5 años. El trabajo de María le había absorbido tanto la vida que ni tuvo tiempo de estar de la mano con su mamá cuando agonizaba en la clínica. Su papá (78), que a pesar de su buen porte y vitalidad, había envejecido unos 15 años en solo 5.

Ya en la India, María descubrió la paz que siempre estuvo buscando, pero temió que en Lima no pudiera mantener el mismo estado.

28 ago 2019

El vómito narrativo. Vol. 2

Me ha entrado la ansiedad por saber qué tipo de chamba tendré después de ésta. Uno no puede controlar el futuro y casi nunca he querido hacerlo, pero también también estoy consciente que ya no soy un adulto joven (menos de 35) y que las posibilidades de recolocarse laboralmente se hacen más difíciles. Conozco gente que casi siempre te ayuda a que sepas cuando y dónde aparecen las oportunidades, pero ¿Y si no los conociera? 

Otro tema, no menos importantes, es saber las funciones que voy a realizar en ese trabajo y es justo eso en lo que quiero enfocarme en este escrito: Qué habilidades nuevas necesito para mi siguiente trabajo? Por dónde va el camino académico que debo seguir? algunas ideas sueltas que me persiguen hace más de un par de años:

Debería estudiar un sistema de gestión de Bibliotecas, tipo Koha?
O debería estudiar temas relacionados a la TI o a la Big data?
Qué hay con la gestión del conocimiento, debo insistir en eso?
Debería aprender algo de diseño?
Lo dejo todo y estudio Gestion/periodismo deportivo?
Ahora hay un tema nuevo... Creación de Valor... de qué va exactamente y... puedo hacerlo yo?
De qué va a ir mi maestría? maestría en qué? en dónde? Me va a alcanzar?

Y bueno, estoy  en eso. Entre un de tin marin y una estructura cuadriculada en base a todas las funciones que he hecho en mi experiencia laboral. Luego recuerdo que para estudiar necesito un excedente de dinero luego que realizo todos mis deberes mes a mes... y se me pasa.

 Es como un loop, un gran círculo vicioso.

26 ago 2019

El vómito Narrativo. Vol. 1

No sabía sobre qué escribir en el momento que tipeaba estas líneas. Sigo sin saberlo. El hecho es que para poder volverse escritor o guionista, deberías poder tener la capacidad de escribir en cualquier momento o lugar, con una premisa o no, ideas sueltas, incoherentes, o todo un párrafo estructurado de tu próxima obra. Durante la primera clase del Taller de Guión lo hicimos por 10 minutos. Aquí voy a hacer la prueba en 5, veamos qué sale.

Hoy desperté a las 4:32 am. A pesar de haber puesto mi alarma a las 5:12, no me desperté con ella. Pero sentí que si trataba de dormir más, ya no iba a despertar para salir a jugar tenis. He conseguido que los lunes a las 6:00 a.m. practique conmigo un amigo colombiano que solía jugar los torneos con nosotros y casi todos los ganaba. Yo no le represento ningún reto en el tenis, pero aún así quiere jugar los lunes conmigo. Yo encantada. Debería poder sacar provecho de la práctica.

Vuelvo a la casa 7:30 am. saco a Candy a mear y cagar y regresamos al toque para poder bañarme. Me baño, cambio y a las 8:34 estoy casi lista para salir al trabajo. Debo haber salido 8:41 así que toca tomar colectivo. Cruzar la JP puede tomar más de 3 minutos debido al semáfono. 8:55 todavía seguía en Petit Thouars con JP.

Marco la entrada 9:02. Nada mal. Subí al ascensor con la abogada favorita, traía un terno blanco. CÓMO MIERDA SE MANTIENE UN SASTRE BLANCO, es lo único que recorre mi mente.

Me siento frente a la laptop. LPTM, tengo sueño. No se me quita con el primer café del día. Sigo somnolienta. Voy al baño a lavarme la cara. Nada. Puto sueño. Me rindo y compro una CocaCola, sospecho que unas de éstas en la mañana me va a matar un día. No importa, sigo con sueño.

Pasado las 11 nos traen la fruta: una pera aún verde. Lástima, la única fuente de azúcar no tan dañina del día es incomible hoy. Ok, ya me puedo morir? .

Apenas es mediodía. Pero ya se acabó el tiempo de seguir escribiendo.

Los nuevos gastos hormiga: suscripciones para todos los gustos

 Cuando uno está en una etapa de ajuste económico porque no está facturando a lo Shakira o no tiene un ingreso fijo asegurado cada mes, se v...