26 feb. 2009

La reunión de los 4 Suricatos


Momentos decisivos. ¿Qué hacer? o ¿a dónde ir? son las preguntas que nos hemos hecho él y yo. Pero bueno, eso será el siguiente paso. La acción de hoy es saber cómo terminamos.

Estábamos conversando sobre cómo cerrar el Kiosko de una manera decente, pulcra y con orgullo. Si bien yo soy de hacerme bolas, ahogarme en un vaso de agua, también soy de vivir al estilo Hakuna Matata. No sé lo de él -su estilo peculiar de reacción- pero si lo supiera, tampoco lo ventilaría.

Luego que nuestras CoCa-Colas estaban a la mitad de contenido, veo pasar al Gurú y con un gesto amable de saludo, nos acompaña en la reunión con su bebida antagónica a la nuestra: una InkaKola. Comenzamos a revolver los residuos de los chismes sobre la situación actual en la oficina, le preguntamos su estado y con tranquilidad nos dijo que más importante era lo personal... ciertamente, lo es. Luego también conversamos sobre el nuevo comportamiento que las legales tenían para con él; eso lo molestaba demasiado, y seguimos tomando a sorbo nuestras bebidas.

Luego veo a lo lejos una pareja algo dispareja: el celoso y la flaquita, no sé que hacían juntos, puesto que la relación estaba dañada... quizás hay aires de retorno. A los minutos se fueron.

Luego veo al Varón, traído forzosamente de la "tierra del sol naciente" hasta nuestra reunión, nos acompaña trayendo su InkaKola light y, al preguntarle cuál era su opinión sobre la situación, dijo que era algo de lo que no quería hablar: "Cámbiemos de Tema!", exclamó. Propuso hablar de música.

Fue así que los 4 suricatos empezaron a hablar de música en el piso 14. Desde trova hasta Calamaro.. incluso pasando por "ciberpirata de amor". Después de eso, comenzamos a hablar de educación, centralización, cultura y hasta de regreso a la música... para ese entonces, yo andaba preocupada por la hora; él y yo habíamos acabado las Coca-Cola y el Gurú su Inkakola. Cuando el Varón acabó la suya, nos pusimos de pie y volvimos.

¿Alguna vez se volverán a reunir los 4 suricatos? No lo sé. Es una pena que la reunión haya nacido de un problema, pero -al menos- valió la pena tomar buenas y heladas bebidas en un caluroso día de verano.